4 de julio de 2026
TMEC: más dudas que certezas
sobre lo que viene.
Después del escueto comunicado que emitió la Comisión de
Libre Comercio el 1o de julio sobre el rechazo de Estados Unidos a la petición
de los otros dos socios del acuerdo de extenderlo por 16 años más prorrogando
su vigencia sólo por los diez años previamente convenidos, surgen varias dudas
sobre el proceso que viene.
Por un lado, hay que celebrar que Estados Unidos no pidió
la cancelación del acuerdo, lo cual podría hacerlo previo un periodo de seis meses
y que el acuerdo queda como estaba, pero sujeto a una llamada “revisión” anual,
la cual a fondo no sabemos que implicará salvo quizás los gobiernos
involucrados. Los negociadores canadienses que son más pragmáticos, escuetos y
menos dados a tirar “rollos” (a nuestro secretario de Economía le encanta el
juego de los espejos) han afirmado que la “revisión” se concentraría en sus
áreas de interés (aranceles al acero, al aluminio, automóviles y maderas
blandas) y aunque tienen diferencias con nuestro país (cierre del sector
energético con el reposicionamiento de los monopolios de la CFE y Pemex que cambian unilateralmente la situación
negociada en el acuerdo), sin duda buscarán el apoyo de México en reforzar
algunos argumentos frente a Estados Unidos.
La llamada “revisión”, dado que el acuerdo permanece sin
cambios, se continuaría a partir del 20 de julio con las rondas ya iniciadas de
negociaciones, aunque no sabemos a qué realmente conducirían estas para los
tres países o cuando menos, en principio para México y Estados Unidos en
términos de la relación comercial bilateral.
En principio está descartada, dada la postura del
presidente Trump, en materia arancelaria cualquier eliminación de aranceles a
los productos que ya la tienen como son aluminio, acero y derivados,
automóviles (que no cumplan con reglas de origen), maderas (para Canadá) y
algunos productos agrícolas, por lo que por allí no habrá ningún cambio de la
llamada “revisión”, además de que se afirma según varios estudios de que el
arancel promedio que paga México es bajo comparativamente al de otros países.
Dicho lo anterior, el representante comercial de Estados
Unidos Jamieson Greer, que realmente lleva la batuta de la negociación a pesar
de los protagonismos políticos internos del secretario de Economía (éste afirmó
en una entrevista que la “revisión” llevaría a discutir asuntos específicos del
acuerdo sin mayor detalle), comentó en el pasado que elaborarían protocolos
bilaterales que incluyeran las áreas de interés común, por lo que a falta de
mayor información se podría pensar que esta “revisión” llevaría a tener
protocolos o anexos al tratado vigente en las materias polémicas que se han
mencionado repetidamente reglas de origen, contenido regional y estacionalidad
agrícola sin descartar muchas otras que se han enunciado en los reportes de la
representación comercial al Congreso de Estados Unidos sobre barreras
arancelarias y no arancelarías a los productos de dicho país.
En cuanto a orden de importancia de temas, alcance de los
contenidos y los tiempos, tal parece que
todo ello se irá definiendo conforme avanza la negociación de la llamada
revisión que se haría ahora se dice sin ninguna prisa (en 2026 o quizás más
allá) aunque para la autoridad ello no debe significar ninguna preocupación
para los inversionistas ni nacionales ni extranjeros enfatizando que se cuidará
siempre por los intereses del país a la vez que se mantiene la “buena” relación
comercial con Estados Unidos.
En contraste para varios dirigentes empresariales el hecho
de una negociación comercial abierta sin aparente fecha de conclusión con nuestro
principal socio comercial abre una etapa de incertidumbre que va a mantener en
un compás de espera a las inversiones privadas profundizando el estancamiento
económico, la caída de los empleos formales y las dificultades fiscales que se
manifiestan desde el año pasado.
En el futuro, resta la esperanza de que ya sin Trump el
tratado pueda extenderse por otros 16 años para beneficio de los tres países,
aunque para ello faltan algunos años y el país no puede seguir en la ruta de
deterioro que lleva actualmente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario