domingo, 12 de abril de 2026

Ahora viene el fracking anuncia Pemex

 

12 de abril 2026

 

 

Ahora viene el fracking anuncia Pemex

La presidenta CSP anunció en días pasados el interés de explotar los recursos del gas que se encuentran en los llamados yacimientos no tradicionales, que en algunos casos se comparten con Texas, cuya explotación combinada con el petróleo le ha permitido a Estados Unidos convertirse en el principal productor de petróleo y gas del mundo (una producción importante tanto de petróleo como de gas proviene de estos yacimientos explotados por diversas empresas). Estos se encuentran en Coahuila, Nuevo León (Sabinas), Tamaulipas (Cuenca de Burgos), Veracruz (Tampico -Misantla) y Puebla, principalmente.

Este anunció se inscribe en el discurso soberanista de que nuestro país tiene una alta dependencia del gas que viene de Estados Unidos, que se importa a través de gasoductos que llegan a la frontera o por un ducto submarino que viene de Texas hasta Tuxpan, Veracruz la que conviene reducir según los promotores incluyendo destacados soberanistas por los acontecimientos imprevisibles que se dan en el plano geopolítico internacional.

El anuncio reconsidera la decisión del gobierno precedente de prohibir bajo cualquier justificación la exploración de estos yacimientos por considerarlos que son altamente contaminantes por el uso de químicos en su procesamiento que dañan los acuíferos, emisiones de metano y el uso abundante de agua que afecta las poblaciones cercanas. Sin embargo, ahora se dice que existen nuevas tecnologías capaces de evitar estos daños que ha sido repetidamente señalados por los grupos ambientalistas locales e internacionales que se oponen a estas explotaciones.

La producción de gas natural incluyendo nitrógeno y sin nitrógeno ha venido disminuyendo durante los últimos años mientras nuestras necesidades de gas se han incrementado de acuerdo con las cifras que se detallan a continuación:

 

 

 

 

 

 Producción de gas natural (MMPCD) en varios años *

Años

Total (mmpcd)

Metas del POFAT (programa Operativo y Financiero Anual)

1996

4,195

ND

2000

4,679

ND

2006

5,573

ND

2012

6,527

ND

2018

4,847

ND

2019

4,894

ND

2020

4,852

4,519

2021

4,746

ND

2022

4,768

5,272

2023

4,967

5,780

2024

4,572

5,215

2025 enero-diciembre

4,596

>5,000

 

 

 





















*Incluye nitrógeno

Fuente: Pemex

 

Producción de gas natural (MMPCD) en varios años *

Años

Total (mmpcd)

Metas del POFAT (Programa Operativo y Financiero Anual)

2006

5,356

ND

2012

5,676

ND

2018

3,841

ND

2019

3,768

ND

2020

3,639

3,556

2021

3,692

4,186

2022

3,941

4,051

2023

4,060

4,671

2024

3,732

4,292

2025 enero diciembre

3,677

4,161

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

*Sin nitrógeno

 

La producción de 2025 alcanzó 4, 596  mmpcd (con nitrógeno) y sin nitrógeno 3, 677 mmpcd en los yacimientos tradicionales, lo que está por debajo de la obtenida al cierre de 2018 y debajo de la estimada por la misma petrolera en su programa operativo anual.

Los yacimientos convencionales identificados por Pemex podrían proporcionar el gas natural que se importa, pero la mayoría se quema y/o se ventea, pero varios de los proyectos tanto propios como con privados para producir gas tuvieron que ser repetidamente ajustados (Cantarell fase II que explotaría el domo de gas del pozo Abaktun en el Golfo de Campeche y Lakach a través de un CSIEE, que explotaría un yacimiento en aguas profundas frente a las costas de Veracruz que ha cambiado de inversionista varias veces sin que el actual interesado haya completado la revisión del proyecto por considerar que hay variables que deben ajustarse), por lo cual la producción ha quedado muy por debajo de la meta.

La dependencia exterior del gas (en su presentación de gas seco) se ha acentuado durante estos últimos años como puede constatarse en el cuadro siguiente:

 

 

2019

2020

2021

2022

2023

2024

2025 enero diciembre

Producción de gas seco por Pemex (mmpcd)

2,494

2,358

2,203

2,521

2,390

3,310

1,704

Importaciones de gas seco:

Pemex (mmpcd) (Pemex sólo importó 843 mmpcd en 2025)

Otros (mmpcd)*

5,216

5,450

5,949

5,742

6,177

6,660

6,638

843

 

 

5,795

 Consumo total estimado (mmpcd)

7,710

7,808

8,153

8,263

8,567

8,600

9,100

Fuente: SENER . Los datos a septiembre sobre importaciones totales de gas seco amontaron a 7,348 mmpcd según el SIE de la SENER

Las importaciones de gas seco con respecto al consumo alcanzaron en 2024 una participación de 74% (67% en 2019); esta participación de acuerdo con datos preliminares puede haber alcanzado el 73% en 2025. Sin embargo, el mayor importador no es Pemex sino la CFE a través de los ductos que están conectados ya sea vía la frontera o el Golfo de México a las empresas suministradoras texanas, el cual se utiliza principalmente en los procesos de generación de electricidad en las plantas de ciclo combinado.

En virtud de la necesidad de incrementar la producción de gas se están promoviendo inversiones mixtas (Pemex manteniendo la propiedad y empresas privadas realizando las operaciones) para explotar algunos yacimientos convencionales, por lo que el pasado el 19 de diciembre 2025 se anunció la firma  para los campos de Cuervito (Tamaulipas) y Agua Fría (Puebla), con empresas nacionales relacionadas previamente con Pemex para llevar a cabo estas explotaciones, pero sin duda las reservas de estos yacimientos vienen a ser comparativamente muy reducidas con respecto a las localizadas en los no convencionales que se  anuncia se buscará, bajo ciertas condiciones, explotar en el futuro.

De acuerdo con las siempre optimistas cifras oficiales los yacimientos no convencionales explotados con las tecnologías adecuadas permitirían aumentar de manera considerable la producción interna de gas natural de la estimación actual de 4 mil 500 millones de pies cúbicos hasta cifras de más de 8 mil millones de pies cúbicos hacia 2035, de los cuales el 40% provendría de tales yacimientos. Pemex afirmó que los recursos prospectivos de estos yacimientos son considerables, muy superiores a los convencionales Esto, se aseguró se hará acatando las recomendaciones de los técnicos competentes en estas explotaciones.

 A pesar de estas estimaciones habría que considerar dos hechos contundentes para logar aumentar la producción de gas nacional. Pemex carece de las tecnologías para llevar a cabo estas explotaciones y segundo y más importante se estima que los recursos de Pemex son muy limitados para poder destinarlos al desarrollo de estos yacimientos. Baste sólo señalar que la inversión física de la empresa cayó el año pasado en 31% y lo que se ha registrado en este trimestre (sin tener todavía cifras definitivas) no deja dudas de que los recursos serán bastantes limitados (los recursos presupuestales se han engrosado con estimaciones optimistas sobre las inversiones mixtas para el presente año poco probable por el largo plazo de estos contratos). Por lo que cualquier explotación de estos recursos deberá correr a cuenta de los privados bajo el nuevo esquema de las llamadas inversiones mixtas, que hasta donde hemos visto no han sido del mayor interés de los privados (pequeñas empresas nacionales ligadas previamente con Pemex con excepción de un contrato con el grupo Carso y ninguna extranjera). La reticencia del exterior proviene no solo de las características( Pemex conserva la propiedad, el capital operativo proviene de la empresa, se cubren costos pactados, se entrega un bono de anticipo, entre otros) de los contratos sino del clima de desconfianza que se ha creado con las reformas legales en materia judicial, cambios a las leyes de amparo y más recientemente en el otorgamiento de poderes especiales a la unidad de investigación financiera dependiente de una secretaria de estado que paradójicamente no las tiene.  

No se debe olvidar que las importaciones de gas de Texas (que alarman a los soberanistas) se han dado no sólo por la falta de recursos de Pemex, sino porque el gas texano es abundante, barato (el más competitivo a nivel mundial) y se cuenta con las instalaciones para transportarle por varios gasoductos conectados a través de la frontera y uno especial en el Golfo de México que llega a Tuxpan, Veracruz. Por ello, la explotación de estos yacimientos de México deberá tener muy en cuanto los costos que significarían explotarlo localmente lo cual requerirá de inicio la compra de tecnologías y la contratación de personal técnico capacitado incluyendo el desarrollo de la infraestructura para transportarlo de los estados fronterizos al resto del país. Además, de que la CFE el principal importador siempre ha sido un cliente muy malo para Pemex (en el caso de que esta empresa se convierta en la comercializadora local de dicho gas), baste recordar que las ventas de combustóleo para la planta de Petacalco en Guerrero de la CFE (con un diferencial de precio muy favorable con respecto al internacional por una decisión política) han significado una pérdida de varios millones para Pemex, por lo que venderle ahora el gas a un precio subsidiado a la CFE, aunque los costos sean mayores que en Texas, puede provocar un nuevo hueco a las delicadas finanzas de Pemex.

Finalmente, no está por demás señalar que la competencia de atraer inversiones al sector energético se ha elevado en el caso de nuestro continente bajo condiciones totalmente más favorables que en nuestro país como ya está sucediendo en Guyana (artículo reciente en The Economist, April 11, 2026), con la nueva normatividad de estas inversiones en el caso de Venezuela con el nuevo gobierno que potenciara sus exportaciones, con las inversiones petroleras en Ecuador y las que se están promoviendo en Argentina con la petrolera italiana ENI.

 

lunes, 16 de marzo de 2026

Si de ahorro se trata comencemos por las empresas en manos de los militares

 

15 de marzo de 2026

 

Si de ahorro se trata comencemos por las empresas en manos de los militares

 

El gobierno insiste en la necesidad de los ahorros, indudablemente los ingresos no le alcanzan para los programas sociales, pensiones y costos del servicio de la deuda más que nada porque la economía está estancada (crecimiento de 0.8% en 2025 y estimado de 1.5% en 2026) y los ingresos a pesar de los esfuerzos del SAT son insuficientes para que la inversión pública pueda crecer de hecho cayó 18.8% el año pasado.

 

 

En el sexenio pasado se realizaron innumerables obras, de dudosa rentabilidad, pero al fin al cabo tomadas bajo criterios políticos y ejecutadas muchas veces con una enorme improvisación dada la falta de experiencia que elevó innecesariamente sus costos y sus tiempos de conclusión (un ejemplo de ello fue la conducción del proyecto de la refinería Olmeca asignado a la SENER por motivos de ahorro y rapidez en vez de una empresa administradora de proyectos, la cual  desde sus  primeras presentaciones  ante el consejo de Pemex a mediados de 2019  no incluía las plantas de energía para su operación por lo que debió ajustarse de 8,000 a 8,900 millones de dólares, luego vendrían muchos otros ajustes por diversas razones hasta rebasar los 21 mil millones de dólares).

 

Estas obras, para un presidente que no perdía ocasión de afirmar en años previos de su carrera política su vocación civilista fue sorpresa que con el tiempo se entregara en su mayor parte a la ejecución y administración de los militares.

 

Las obras se realizaron de manera simultánea comenzando por al nuevo aeropuerto que se realizó en Santa Lucia, que luego se le nombró Felipe Ángeles, un nuevo sitio con un costo reportado de 105 mil millones de pesos, ya que el proyecto anterior  de Texcoco  se adujó estaba manchado por la corrupción (este monto se debe sumar lo invertido en el proyecto anterior estimado en 185 mil millones de pesos que incluía recursos provientes de diferentes fuentes), la refinería Olmeca en Paraíso, Tabasco que saldaba una deuda con uno de los principales estados productores del país (cuyo costo se elevó de 8,900 millones de dólares a más de 21 mil millones de dólares y todavía su producción no alcanza su capacidad potencial 3 años después de su primera inauguración: un promedio de 134 mil barriles durante el pasado año), el tren Maya una obra destinada según los políticos a sacar a la península de Yucatán y al Sureste de su atraso ancestral hecha sin la menor atención al daño ambiental (cientos de árboles talados, fauna y cenotes afectados, un verdadero ecocidio que el gobierno se encargó de negar una y otra vez) y con un elevado grado de improvisación que elevó sus costos de 150 mil millones a los 544 mil millones de pesos, el llamado Ferrocarril Interoceánico, que desde hace mucho tiempo se había considerado como una vía para transportar mercancías de Salina Cruz en Oaxaca a Coatzacoalcos Veracruz, pero que  hasta ahora se ha explotado como un transporte de pasajeros (más recientemente accidentado por motivos que no han sido plenamente aclarados) y finalmente, el relanzamiento de la extinta empresa Mexicana de Aviación, por la que se pagó 800 millones de pesos además de compra de varios aviones Embraer, pendientes todavía algunos de entregar cuyo monto por 2,739 millones de pesos se dice provendrán de un fideicomiso del ejército.

 

Estas obras, con excepción de la refinería por decisión presidencial pasaron a ser parte de la gestión de los militares (Ejército y Marina) bajo el argumento de que había plena confianza en su honradez, disciplina y capacidad, aunque nunca hubieran construido aeropuertos, ferrocarriles y operado empresas rentables salvo las militares donde existe una total opacidad, por lo que los recursos una vez que se le dieron estos se encargaron de contratar a las empresas que sabían hacerlos. Valga la pena señalar que un prominente empresario manifestó en una entrevista sus dudas de que los militares funcionaran bien como empresarios, lo cual revela mucho sobre lo que puede suceder con estas nuevas administraciones.

 

Dada las circunstancias que enmarcaron la realización de estas obras, hechas a las carreras, con escasos estudios que las precedieran y a la vanidad de verlas terminadas en el curso de la gestión gubernamental pasada, el gobierno ha tenido que sufragar sus elevados costos y cubrir las pérdidas que registran desde que comenzaron a operar (probablemente ni los mismos militares que ahora las administran tienen culpa de los pésimos resultados que registran, ya que las obras que recibieron estaban inconclusas o con fallas severas que retardaron su operación incluso poniendo en riesgos a personal y usuarios). En efecto, veamos por caso:

 

-El aeropuerto Felipe Ángeles (conocido como AIFA) tuvo utilidades por 1,649 millones de pesos al tercer trimestre de 2025, pero recibió transferencias, asignaciones, subsidios y demás por 830 millones de pesos de parte del Gobierno.

 

-El Tren Maya (originalmente concebido para transporte de pasajeros, pero ahora se afirma que será también de carga: el volumen de carga que vaya a mover parece en principio concentrado entre Puerto Morelos y Cancún y entre Progreso y Mérida) registró pérdidas de 3, 649 millones de pesos de enero a diciembre de 2025. Estas, si se les suman los aeropuertos concesionados, hoteles y parques de diversiones asociados bajo la denominación de Grupo Mundo Maya   por 2, 819 millones de pesos (hasta septiembre) alcanzarían un monto de 6, 468 millones de pesos a diciembre de 2025. El déficit del tren para 2024 fue de 2,837 millones de pesos, el cual se cubrió principalmente con transferencias y subsidios del Gobierno incluyendo los ingresos provenientes del fideicomiso Tren Maya cuyo fiduciario es el banco del ejército. Estas pérdidas serán difícilmente reversibles en el futuro.

 

-El Corredor Interoceánico con la información que se tiene hasta 2024 registró pérdidas por 1,054 millones de pesos, pero recibió vía transferencias, asignaciones y subsidios 30,987 millones de pesos. El costo total del proyecto para sus tres fases sería de 62 mil millones de pesos (12 mil para el istmo, 14 mil para la conexión con el tren Maya y 24 mil millones para conectar con la frontera a Guatemala. El tren está fuera de operación desde el accidente de diciembre del año pasado, por lo que las pérdidas serán todavía mayores para el cierre del 2025.

 

-Mexicana de Aviación registró pérdidas entre enero y septiembre de 2025 por 707 millones  de pesos, pero requiere para operar 1,055 millones de pesos sin contar el costo de los aviones Embraer con los que integrará su flota echada a andar con las prisas ya conocidas con aviones que son del ejército y otros rentados a una empresa privada, un desplante absurdo de la vanidad de un presidente.

 

-Turística Integral Islas Marías: este viejo recinto penitenciario fue asignado a la Marina para su desarrollo turístico que según se dice registró utilidades en 2025, pero que requerirá de apoyos adicionales en 2026 quizás por obras inconclusas.

Adicionalmente, están las administraciones de los aeropuertos concesionadas tanto a la Defensa como a la Marina, la primera  integra con otros inmuebles el llamado Grupo Mundo Maya (aeropuertos de Campeche, Tulum, Chetumal, Palenque, Puebla, Pto Escondido y otros) referido anteriormente, que por lo que conocemos opera con pérdidas y la segunda el llamado Grupo Aeroportuario Marina, que incluye al aeropuerto de la Ciudad de México junto con otros, pero del cual no conocemos su situación financiera salvo que recibió vía presupuestal 244 millones de pesos en 2024 (su principal activo que es el aeropuerto de la ciudad registró utilidades en 2024).

 

En los casos anteriores, si realmente hubiera interés en ahorrar podrían proceder a algunos ajustes, que dejando de lado las cuestiones de carácter político, permitieran frenar mayores gastos en empresas que tienen muy escasa probabilidad de dejar de continuar registrando pérdidas (concesión a privados del AIFA, frenar al tramo que sea realmente rentable el transporte de carga en el tren Maya, una efectiva vía de transporte de mercancías en el corredor interoceánico ya que operarlo como de pasajeros no tiene futuro rentable y cerrar la empresa aérea Mexicana)

 

A pesar de las pérdidas registradas anteriormente, el presupuesto para 2026 considera nuevas aportaciones a algunos de los proyectos mencionados para el AIFA 745 millones de pesos, para el tren Maya 32 042 millones de pesos ( en el presupuesto de la Defensa se presenta una asignación de sólo 744 millones de pesos pero en el documento de criterios de política para 2026 se consigna la primera asignación, la diferencia provendría   del fideicomiso Tren Maya constituido por Fonatur en el Banejército con recursos del impuesto de los turistas extranjeros cuyo monto estimado es de 24 mil millones de pesos anuales y asignaciones directas de la Secretaría de Infraestructura como en años anteriores), para el Grupo Mundo Maya  441 millones de pesos,  para el Corredor Interoceánico 23 mil millones de pesos, Mexicana 131 millones de pesos (sin contar los aviones con recursos de los famosos fideicomisos de la Defensa), desarrollo turístico Islas Marías que tiene un presupuesto asignado de 30 millones de pesos y el Grupo Aeroportuario Marina (controlado por la Marina que incluye el Aeropuerto de la ciudad de México  y seis más de menor importancia que tiene asignado 260 millones de pesos en el presupuesto. Esto significa que los recursos federales continuarán asignándose puntualmente a las obras para cubrir sus gastos operativos y de inversión probablemente durante los próximos años (la experiencia internacional reporta que las líneas ferroviarias han sido siempre perdedoras mientras que las aéreas tiene que recurrir a múltiples alianzas para poder sobrevivir) privando a otras áreas que deberían tener una mayor prioridad como educación y salud, dos pilares fundamentales para sustentar el futuro crecimiento de la economía en nuestro caso con claros síntomas de estancamiento desde el gobierno anterior.

 

Adicionalmente, a las necesidades presupuestales antes señaladas cabe agregar que las dos empresas públicas estatales Pemex y CFE presentaron situaciones financieras al cierre de 2025 que han demandado y demandarán recursos federales. En el caso de Pemex, la empresa cerró con una pérdida preliminar de 45 mil millones de pesos a pesar del generoso apoyo que recibió del gobierno por 395 mil millones de pesos para cubrir sus compromisos deudores mientras que la CFE que registró en contraste una utilidad histórica de 139 mil millones de pesos fue apoyada por un subsidio de 84, 805 millones de pesos (consumidores de hogares de bajos ingresos). El presupuesto federal para 2026  incluye un apoyo para Pemex de 247, 230 millones de pesos y para la CFE de 61, 091 millones de pesos. En ambas empresas se requieren de ajustes a fondo, dejando de lado retóricas soberanistas, para mejorar su situación financiera (Pemex prometió en 2025 reducir sus gastos de administración con el despido de 3 mil plazas de confianza, pero en loe hechos estos aumentaron en 10%, lo que en términos absolutos representó 18 mil millones de pesos). Por lo demás, el monto del apoyo a Pemex pone en riesgo la meta del balance fiscal de 3.6% (la original de 3.9%  no se cumplió el año pasado, ya que fue de 4.8%) que sustenta la calificación de la deuda soberana del país.

 

En resumen, haciendo a un lado consideraciones de índole política (un gobierno que está alineado a la gestión del anterior en materia de decisiones económicas reproduciendo por desgracias sus fracasos) existen amplios márgenes para ahorrar haciendo los ajustes urgentes que se requieren en la operación de las empresas públicas, cuya gestión actual y resultados no prometen que se resuelvan las necesidades de recursos que requieren para continuar operando y que comprometerán cada vez más las finanzas públicas durante la presente administración. Tratar como hasta ahora se ha hecho de hacer frente a esta situación mediante declaraciones retóricas es sólo agravar la situación y dejarle el paquete de las decisiones de fondo a la siguiente administración en 2030. La presidenta no sabe de economía, está preocupada por múltiples cuestiones y requiere de verdaderos asesores económicos, no de los "paleros" que se presentan con cifras manipuladas para pintar un mundo color rosa en sus conferencias mañaneras. A excepción que todos ellos estén de acuerdo en tener una narrativa rosa de la realidad económica del país, peor para todos.