lunes, 19 de octubre de 2026

Brasil: una potencia distante

 

 19 de octubre de 2026

 

Brasil: una potencia distante

 

“Brasil, un país tropical, bendecido por Dios y bonito por su naturaleza”, así comienza la samba interpretada por el famoso compositor Sergio Mendes, fallecido a los 83 años a causa del COVID que hemos escuchado tantas veces.

 

Si bien se trata del país más grande América Latina y entre los más grandes del mundo (quinto a nivel mundial), además de tener una población de 214 millones de personas (séptimo a nivel mundial), los mexicanos lo conocemos muy poco.

 

En general, en lo geográfico sabemos que tiene playas muy bonitas, pero la gente las limita a Rio de Janeiro, sin saber de otros lugares quizás con mejores playas, que la selva Amazónica, la más grande del mundo es parte de dicho país y que el río Amazonas, segundo en longitud en el mundo corre por dichos rumbos.

 

En lo étnica, pocos conocen que el país es multiétnico tiene una población negra o mulata muy importante (56%), más otra proveniente de Europa (portugueses, italianos, principalmente), una numerosa comunidad japonesa y la nacida propiamente en el país.

 

En lo económico poco sabemos que es la décima potencia económica (su PIB per cápita es, sin embargo, inferior a Chile, Argentina y México), que es uno de los principales países exportadores de productos agropecuarios (granos y cárnicos), con autosuficiencia energética (petróleo y electricidad), que tiene una industria manufacturera diversificada con alto grado de sofisticación, ya que produce tanto los famosos aviones Embraer (ya 20 le ha vendido a la alicaída Mexicana de Aviación para integrar su flota) como submarinos y un sistema financiero con una gran diversificación de productos y competitivo a nivel mundial.

 

Poco sabemos, por la falta de información y el escaso interés que las diferencias económicas y estructurales entre ambos países se han manifestado durante los últimos años en un mayor crecimiento para Brasil, pero combinado con mayor inflación, lo que quizás ha pegado en los bolsillos de la población, pero el país a pesar de todo avanza frente al nuestro que está en franco retroceso.

 

En lo cultural sabemos que su carnaval es muy atractivo, muchos turistas nacionales se desplazan al país por este motivo, que tiene una música muy padre ya sea bossanova, samba o lambada, principalmente (se dice por muchos que Brasil es un país musical). Sus escritores no son conocidos, aunque algunos leímos años atrás a Guimaraes Rosas y Jorge Amado y más recientemente a Clarisse Lispector, una escritora nacida en Rusia, pero nacionalizada brasileña, el círculo de lectores de autores de la nación sudamericana es muy pequeño. La única exposición de un artista brasileño que he visitado fue la de Sabastian Salgado, apenas fallecido el año pasado, que llegó de manera espectacular al Museo de Antropología de la Ciudad de México.

 

En lo deportivo, sabemos que los brasileños son apasionados del futbol, que fueron muy buenos cuando jugaba Pelé ahora no tanto.

 

En lo político que tienen un presidente que se conoce popularmente como Lula, ya mayor y que hoy enfrenta a un joven que se conoce como Bolsonaro, sin saber que es un apellido. No hay interés es saber que uno es de izquierda y otro de derecha, ni lo que ello significa para el país. En las escasas notas periodísticas que se publican en México sobre Brasil se menciona inseguridad, violencia, corrupción, pobreza, desigualdad, lo que serían problemas como los nuestros. Además, de que tiene, también programas sociales como el llamado Bolsa Familia que transfiere dinero a familias mientras que estas garantizan que sus hijos acudan a la escuela, similar la Progresa, que se tuvo en México años atrás.

 

La organización política del país es desconocida por la mayoría de la población, saben como en el caso de los otros países de América del Sur, que es una república con un presidente, pero no que tiene una cámara de diputados y otra de senadores, que los gobiernos locales son gobernaturas. Ni mucho menos que hay elecciones cada cuatro años para presidentes.

 

La capital federal del país, para muchos es Río de Janeiro, pero desconocen que está en Brasilia y muchos menos que los negocios se mueven en San Pablo, la gestión política está en Brasilia y que Río es para pasarla bien.

 

En lo gastronómico, lo único que sobresale es que son muy carnívoras por sus cortes de carnes que puedes ahora comer en muchos restaurantes de la ciudad de México que se publicitan como brasileños, sin otra aportación por destacar, aunque debe haber un sin número de platillos locales.

 

Los proyectos de México con empresas brasileñas son contados,  dos me vienen en mente el de Braskem IDESA  una petroquímica donde Pemex tiene una alianza como proveedor de gas que está enfrentando dificultades y el otro que ha sido muy publicitado por el actual gobierno mexicano que es un convenio entre Pemex y Petrobras (una empresa mixta de participación accionaria pero que goza de la autonomía necesaria para asegurar su rentabilidad, lo que no tiene Pemex), para compartir información, conocimientos y desarrollar proyectos comunes en  particular en aguas profundas, el cual generó altas expectativas, pero que me parece va a enfrentar crecientes dificultades por el probable cambio de gobierno en Brasil y por la apertura del sector petrolero en Venezuela, país vecino del Brasil con abundantes reservas de petróleo de fácil explotación, muy al contrario de las que tendría que desarrollar en nuestro país donde Pemex buscaría su colaboración para proyectos en aguas profundas (además de que tendría que pasar la telaraña normativa que ha montado el presente gobierno con efectos restrictivos y anticompetitivos en la empresa pública).

 

En el desconocimiento del país vale que nuestra relación comercial no es muy significativa, que los flujos turísticos de y hacia dicho país no son importantes (Argentina es el destino más frecuente) y que culturalmente tampoco lo son quizás por falta de promoción en particular en la música de las bandas, cantautores, compositores en ambos mercados (en el pasado hubo un mayor conocimiento de artistas brasileños algunos ya difuntos como  Sergio Mendes, Vinicius de Moraes, Nelson Ned,  Joa Gilberto, Elis Regina, otros todavía vivos ahora en sus ochenta como Caetano Velosa o Roberto Carlos, pero de los jóvenes de hoy que deben de ser numerosos no tenemos muchas noticias)

 

Por último, Brasil es un país muy abierto al mundo al contrario del nuestro que desde el gobierno anterior y por lo que se está viendo pasará igual con el actual en su absurdo y obcecado continuismo se ha encerrado para vivir aislado en su grandeza. Brasil participa del Grupo G7 como país invitado, del grupo de los 20, es promotor del grupo de los llamados BRICS (grupo de países emergentes) es activo en la Asamblea de Naciones Unidas, en la COP (foro ambiental promovido por Naciones Unidas) y desarrolla una activa diplomacia en todos los frentes que lo hace ser visto realmente con una visión geopolítica de alcance internacional. Nuestro país por desgracia carece de total visión, practica la política del avestruz (esto a pesar de que The Economist en un reciente artículo sobre geopolítica lo clasifica como potencia mediana entre un grupo de países donde está Brasil, Indonesia, India, Pakistán, Sudáfrica y Turquía)

 

 

lunes, 12 de octubre de 2026

La lectura en México y los resultados de PISA

 

 

12 de octubre de 2026

La lectura en México y los resultados de PISA

Los recientes resultados de la prueba PISA 2025 (programa para la evaluación internacional de los estudiantes) que aplica la OCDE a varios países incluyendo al nuestro (7,843 alumnos  de 297 escuelas y que abarcó a 1 millón, 581 alumnos de 15 años) , la cual se expresa en puntajes mostró que nuestro país cayó tanto con respecto al promedio exterior como con respecto a los años anteriores (408 puntos contra el promedio internacional de 461 y de 423 a 408 entre 2015 y 2025, respectivamente en materia de comprehensión de lectura), Además, se agrega que sólo el 50% de los estudiantes a los que se aplicó la prueba alcanzaron un nivel básico de lectura contra el 69% que lo hizo en el resto de los países. Lo resultados para nuestro país contrastan fuertemente con los de China, cuyos estudiantes están en los puntajes más altos en todas las pruebas (en lectura sólo por debajo de Singapur).

Esta prueba, según señala la OCDE, se basa en la habilidad de identificar ideas de un texto de extensión moderada, localizar información con criterios explícitos y reflexionar sobre su propósito o estructura.

Este resultado está conectado en el caso de nuestro país con otra situación que no se puede soslayar que fue hecha de manifiesto en la última encuesta nacional de ingreso y gastos de los hogares cuyos resultados se publicaron el 30 de julio del 2025, que mostró la existencia de varias carencias sociales en particular el acceso a seguridad social, el acceso a la salud y el rezago educativo como los más importantes. El rezago educativo se elevó de 22.3 millones de personas a 24.2 millones de personas en el lapso de 2016 a 2024.

Indicadores de carencias sociales (porcentaje de la población)

Años

Rezago educativo

Acceso a servicios de salud

Acceso a seguridad social

Acceso a alimentación

2016

18.5

15.6

54.1

21.9

2018

19.0

16.2

53.5

22.2

2020

19.2

28.2

52.0

22.5

2022

19.4

39.1

50.2

18.2

2024

18.6

34.2

48.2

14.4

Fuente: CONEVAL

 

Ambas situaciones nos conducen a la consideración que el sistema escolar está fallando en paralelo a la existencia de condiciones desfavorables de tipo familiar y social que contribuyen a que los personas estén leyendo cada vez menos y sean incapaces de comprender cabalmente un texto. La escuela enseña, pero también el medio familiar y social contribuye a reforzar los valores escolares, pero si en la escuela no se lee y tampoco en casa los resultados son más decepcionantes.

En este contexto, resulta interesante conocer los resultados del Módulo de Lectura (MOLEC) que publica el INEGI durante el transcurso del año desde 2015 hasta 2025 (aunque en 2025 se incluyó a la población de 12 años cuando antes sólo se hacía la entrevista a población de 18 años para arriba que distorsiona los datos más recientes).

 

Años

Libros (%)

Páginas de internet (%)

Revistas (%)

Periódicos (%)

Historietas, comics o mangas (%)

2015

50.2

37.0

47.2

49.4

6.6

2024

41.8

39.4

21.7

17.8

4.6

2025*

62.5

45.7

29.6

24.8

20.5

 *Se incluyó a población de 12 años y más

Fuente: INEGI, MOLEC

Los dos datos anteriores nos muestran que en el país si bien los libros captan todavía el porcentaje de mayor de lectores se redujo la lectura de revistas y periódicos y aumentó la consulta de páginas de internet e historietas (los indicadores de 2025 con la inclusión de la población de 12 años muestran una mayor lectura de libros y consultas al internet, los libros de literatura compiten con la internet, el número de libros que se leen es mayor, los tiempos de lectura se elevan un poco 59 minutos y se lee más durante la semana al menos, en un  porcentaje mayor)

A partir de la información complementaria que ofrece el módulo es posible conocer qué contiene el rubro de libros para evaluar la calidad de la lectura que realizan los entrevistados.

Tipo de libro

2018 (%)

2024 (%)

2025 (%)

Literatura

40.8

39.4

43.1

Autoayuda, superación personal o religión

28.2

31.0

42.3

Libros de texto

33.6

29.6

35.0

Cultura general

23.4

20.7

29.1

Manuales, guías o recetarios

7.5

7.9

27.0

*Se incluyó a población de 12 años y más

Fuente: INEGI, MOLEC

La lectura de los libros de autoayuda, superación personal o religión se han elevado de manera considerable frente a los de literatura; los manuales, guías o recetarios parecen también haber registrado un notable crecimiento.

Los datos del módulo revelan también que ha habido poco avance en cuanto al tiempo de lectura (40 minutos) y al número de libros leídos (3) en el mismo periodo de 2018 a 2024 pero con la inclusión de 12 años cabe destacar que los jóvenes de 12 a 24 años leen más literatura que libros de textos, el número de libros leídos es mayor para la población de este rango como también el tiempo de lectura. Tengo que confesar que desconozco si en la llamada nueva escuela mexicana existe una particular atención a la lectura escolar, lo que contribuiría a apoyar la recuperación de lectores entre la población jóven, aunque la lectura en casa es lo más importante. 

Finalmente, en cuanto a la práctica de la lectura en las escuelas las principales motivaciones que se señalan son:  en el hogar, la existencia de libros y ver a los padres o tutor leer y en la escuela la asistencia a bibliotecas y las lecturas organizadas en clase para propósitos de presentaciones.

En la interpretación de estos datos podemos apreciar ya la tendencia a reducir la lectura de libros por la consulta del internet y la lectura de entretenimiento entre la población entrevistada, además de una fuerte competencia entre los libros de literatura con la de superación personal que lo percibo como un detrimento de la calidad de la lectura.

La lectura de acuerdo con la encuesta a nivel escolar parece responder más que nada a la presentación de libros que son parte del programa educativo de cada escuela y a la motivación de los maestros.

La falta de lectura entre la población escolar se manifiesta a través de varias señales como son la crisis de las editoriales (salvo las grandes cadenas internacionales mantienen el paso como Penguin Random House, Planeta), el cierre de librerías (las antaño numerosas librerías de viejo están a punto de desaparecer) cuyos propietarios no pueden vivir sólo de estos negocios (según la Secretaría de Cultura existen en todo el país 1,327 librerías, de las cuales 397 están solo en la ciudad de México  y en esta 171 en una sola alcaldía la Cuauhtémoc) y el creciente uso del internet que percibo más como un medio de comunicación que de lectura entre los jóvenes. Esta situación, cabe señalar no es privativa sólo de México, sino también de muchos otros países.

El siguiente cuadro muestra algunos indicadores del sistema educativo a nivel básico y medio superior, que corresponde a la etapa formativa de los futuros profesionistas.

Años

 

Gasto federal en educación (miles de millones de pesos)

Planteles

Maestros

 

Básica

Medio Superior

Básica

Medio Superior

 Básica

Media Superior

2018

460

97

231,773

21,288

1,228,498

427,389

 

2019

483

106

233,163

21,460

1,244,125

428,396

 

2020

501

114

230,424

21,512

1,225,341

420,442

 

2021

518

117

228,852

21,414

1,209,998

416,013

 

2022

556

127

229,691

21,346

1,209,635

419,513

 

2023

617

132

229,691

21,265

1,224,351

420,463

 

2024

676

134

231,534

21,249

1,231,733

425,826

 

2025

713

149

231,913

21,175

1,237,782

423,587

 

2026

768

152

232,964

21,182

1,231,576

415,167

 

 

En este destaca el crecimiento del gasto federal en educación (medido en términos de la matrícula registrada para ambos niveles se registró un significativo aumento entre 2018 y 2026 en particular en la educación básica) donde tiene un papel muy importante el apoyo federal vía los programas de becas cuyo monto está en ascenso (subirá de 132 mil millones de pesos en 2025  a 191 mil millones de pesos en 2027), el número de planteles que no parece haber aumentado sensiblemente y la planta de maestros con un modesto crecimiento a nivel básico y una caída a nivel medio superior (el número está cayendo como la preparación de los docentes por falta de recursos si le creemos a algunos docentes)

La encuesta intersectorial 2025, cuyos datos se dieron a conocer recientemente por INEGI muestra una reducción del analfabetismo incluso en las entidades más atrasadas, un aumento de la población que asiste a la escuela y el de la escolaridad para los jóvenes mayores de 15 años (nivel de secundaria), lo que puede quizás levantar los ánimos sobre la posibilidad de mejorar algún día los resultados de la famosa prueba de lectura. No creo que el uso del internet y de los iphone haya sido impedimento para que los chinos resulten con mejores calificaciones, ya que el país es pionero en las tecnologías de la información.