Septiembre
28 de 2026
Refinería Olmeca en Dos bocas,
a cuatro años de su inauguración
En la
cabeza del expresidente AMLO probablemente se movían tres ideas sobre la
construcción de Dos Bocas la primera como tabasqueño creció con la idea de que
Tabasco, del cual es originario, había contribuido como pocos a la producción
de crudo, pero nunca se había beneficiado de la refinación, la otra que el sureste
era una región del país rezagada que requería de grandes proyectos para sacarla del atraso y
finalmente, del discurso de los “soberanistas” rescató la idea de la necesidad
de producir petrolíferos para no depender de las importaciones y ser
autosuficiente.
De
acuerdo con la información disponible la empresa tuvo conocimiento del proyecto
desde diciembre de 2018, a principios de mayo del 2019 se aprobaron los
recursos para la etapa de preinversión que preveía numerosos estudios realizados
por Pemex, IMP y UNAM incluyendo la contratación de tecnólogos, adecuación del
sitio y órdenes de compra para equipo de largo tiempo de fabricación, además de
la creación de una empresa filial formalmente bajo el nombre de PTI
Infraestructura de Desarrollo (que se encargaría directamente del proyecto pero
que realmente realizó trámites administrativos) mientras que el primer caso de
negocios fue presentado formalmente a la empresa el 29 de mayo de 2019.
En algún
momento previo se descartó que el desarrollo del proyecto se encargara a una empresa
con experiencia lo que se denomina un “project manager“ debido de acuerdo a versiones a que el
expresidente bajo la influencia de algún asesor rechazó el precio que cotizaba
y el periodo de tiempo que se requería,
por lo que este en uno de sus repentinas
decisiones (ya nos acostumbraría luego a muchas otras) encargó la coordinación
del proyecto a la secretaria de Energía, personaje que había trabajado en Pemex
como técnica menor (estudió como ingeniería química) en los complejos
petroquímicos Pajaritos y Morelos y luego comenzó una carrera política primero
en el PRD y luego en Morena ( diputada federal y senadora por algunos meses),
la cual buscó el apoyo del área de proyectos industriales de Pemex a cargo de
un ingeniero que había sido parte del equipo que diseñó el proyecto de la nueva
refinería que se haría originariamente en Tula, que el expresidente Calderón
descartó en algún momento y de algunos viejos ingenieros petroleros que la
asesoraban desde la dependencia que encabezaba.
El
proyecto concebido, por este equipo, originalmente se cotizó en 8 mil millones
de dólares y para concluirse en 2022, lo que se haría en varias etapas y bajo
la metodología de los proyectos de Pemex conocida como FEL (se trata de una normatividad
internacional cuyo nombre en inglés es “Front end loading”, que se define como
un proceso de planificación de proyectos de gran capital que reduce los riesgos
e incertidumbre antes de comprometer los fondos y que se instrumentó en tres
etapas). Los recursos serían puestos no
por Pemex sino por el Gobierno Federal vía transferencias a la Secretaría de
Energía. La obra no sería gestionada directamente por Pemex sino por la
mencionada empresa filial que se constituyó, aunque como ya se dijo sólo
recibía el dinero y pagaba a los contratistas (su estructura operativa era
mínima). La ubicación del proyecto fue cuestionada desde el inicio por hacerse
en la costa de Tabasco en el municipio de Paraíso, en una zona de playa y
manglares, lo que requirió un estudio de suelo y un acondicionamiento particular, ya que se
trata de tierras muy bajas con alto riesgo de inundaciones, que fue encargado a
una empresa de los Países Bajos, expertos en este tipo de obras.
El
proyecto desde su inicio fue objeto del seguimiento de los órganos internos de
Pemex, aunque hubo varias sorpresas que
revelaban que los proyectistas estaban
haciendo su mejor esfuerzo posible con los
conocimientos que contaban (el ambicioso proyecto constaba de 17 plantas) por
ejemplo se sabía que se partía en parte del malogrado diseño del proyecto de
Tula (de menor tamaño que la Olmeca) que había que adaptarlo a las nuevas
dimensiones, pero faltaba proyectar muchas obras complementarias fundamentales
como el suministro eléctrico que se habían dejado para más adelante con la idea
de que otros se encargaran de ellas (la CFE se desligó de cualquier obra que
distrajera sus recursos). Esto llevó en julio de 2020 a la actualización del caso
de negocios que incluía la Fel II con la incorporación de la planta de
cogeneración de energía (“casa de fuerza” en la jerga técnica) y al aumento del
costo del proyecto que pasó a alrededor de 8,918 millones de dólares (existe
una metodología de costos que en este caso considera variaciones de -15% y de +
de 35%, lo cual con los ajustes periódicos del proyecto no se cumplió). El
proyecto se gestó (la preinversión como parte de la inversión) hasta este
momento bajo la metodología aprobada por Pemex (FEL I y FEL II, que quedó
inconclusa ya que los encargados se
resistieron a entregar la información requerida a pesar de las solicitudes de
planeación), luego caminó bajo otros criterios acordados por los asesores de la
secretaria de Energía bajo el argumento de que el proyecto marchaba a ritmo
acelerado frente a los múltiples requisitos que debían seguir con la
metodología de Pemex, ya que el expresidente deseaba su conclusión en el tiempo
prometido (en los hecho no se cumplió con el Fel II ni con el Fel III).
Los
recursos como se había convenido comenzaron
a fluir del gobierno federal, a la
Secretaría de Energía, al área de finanzas de Pemex y a la empresa filial bajo las solicitud de transferencias
específicas (capitalizaciones) bajo la aprobación de los órganos de
administración de Pemex; la ejecución de las obras se hizo principalmente bajo
adjudicaciones directas y/ invitaciones restringidas (los tiempos eran
reducidos para llevar a cabo concursos abiertos) siendo beneficiarias como se hizo público en su momento por un
diario nacional ICA Fluor Daniel y Samsung, principalmente en los contratos en
dólares y la misma ICA y Techint en los contratos en pesos. En lo particular,
no me atrevo afirmar si hubo favoritismo, precios más altos que los acordados,
incumplimientos de contratos, indemnizaciones no cubiertas etcetera, aunque la
Auditoria Interna en sus reportes trimestrales del proyecto hizo varios
señalamientos que aparentemente no llevaron a la apertura de algún expediente
en la medida en que se afirmó que con retrasos, pero se cumplieron con las solicitudes
de aclaración que en su momento se hicieron a los responsables. La Auditoría
Superior de la Federación también hizo un seguimiento de las obras detectando
varias deficiencias que llevaron a recomendaciones, observaciones y promociones
de responsabilidades administrativas sancionatorias que fueron del conocimiento
de la Auditoría Interna, aunque tampoco sabemos que destino tuvieron. La Secretaría siempre afirmó que sus cuentas eran revisadas por la Secretaría de la Contraloría, por lo que no había irregularidad alguna.
El
proyecto, sin duda estaba en fase de construcción tanto en plantas como en el tendido
de ductos y sin la energía para echarlo andar cuando el expresidente AMLO decidió
que procedería a inaugurarlo el 1º de julio de 2022 dado que era su compromiso
político y no iba ser criticado por sus enemigos por no haberlo entregado en
dicha fecha. En la ceremonia además de cambiarle el nombre a refinería Olmeca
dijo incluso que la capacidad de producción (340 mil barriles diarios) se
lograría en etapas iniciando con la mitad de su producción en los próximos
meses y en diciembre o enero de 2023 estaría en toda su capacidad. La prematura
inauguración dio pauta para que el proyecto se replanteara ahora bajo la
denominación de proyecto integral de refinería Olmeca incluyendo la solicitud de recursos
adicionales por las obras faltantes ( importantes en todas las plantas, la
cogeneración para el suministro eléctrico y las tuberías en particular para
conectar las plantas que implicaba varios cientos de kilómetros) realizado ante el consejo
de Pemex en agosto de 2022; estos se quedaron cortos ya que para finales de
dicho año la Auditoria Interna manifestaba que las obras estaban por encima de
dicha estimación (alrededor de 16 mil
millones de dólares contra los 14 mil millones de dólares autorizados por el
consejo de administración). El expresidente sólo reconoció este monto como costo
total de las obras de la nueva refinería.
En
enero de 2023, el consejo aprobó que parte de los recursos asignados a finales
del 2022 por la SHCP se destinarían a obras durante el transcurso del año,
además de que hubo nuevos anuncios por parte del director de Pemex y del
expresidente sobre volúmenes de producción en el año, pero estas promesas no se
cumplieron (de hecho como reportó la Auditoría Interna en marzo de 2023 había
avance desigual en muchas obras en particular en la planta combinada, de
coquización, de cogeneración y el tendido de tuberías para integración e interconexión de procesos;
las pruebas de la planta de cogeneración iniciaron hasta septiembre de 2023 y
es de suponerse que lo mismo pasó con muchas otras).
En
junio de 2024, hubo otra adecuación al proyecto bajo el concepto de esquema de
inicio de operación de la refinería Olmeca que incluyó pagos notariales,
material y equipo, instalaciones complementarias (transporte, almacenamiento y
desalojo de productos ) y obras complementarias de logística con aumento en los
costos de la obra que la elevaron a alrededor de los 21 mil millones de dólares
que según se acordó provendrían del gobierno federal y de la misma empresa, los
cuales se adujo eran necesarios para que la refinería pudiera operar de manera
estable (la administración de Pemex de entonces afirmó que esos costos
adicionales no eran para sumarse a los anteriores
quizás para no incomodar al expresidente, pero la Auditoría Interna si hizo esa
suma en sus reportes trimestrales de la construcción de la refinería). No
sabemos los costos adicionales incurridos a partir de entonces, pero no tengo
duda que debe haberlos por las adecuaciones registradas en el proyecto.
Por
desgracia, la estabilización no ha sucedido hasta la fecha por varios problemas
que ahora aducen se debe a que se trata de un proceso gradual de estabilización
(desde el 2023 están en ello), ajustes técnicos, paros programados y
afectaciones específicas (sin precisar, aunque pueden incluir en este genérico
los accidentes que hasta ahora se han registrado). En Pemex se cuenta con
excelentes técnicos, pero no se vale pedirles que hagan milagros (desde 2022
hubo un proceso de contratación de personal por parte del área de Transformación
Industrial para operar esta refinería que cumplía con las características
técnicas requeridas, cuyo costo fue sufragado por la subsidiaria)
La
producción de la refinería Olmeca de acuerdo con la información de Pemex se
presenta en el cuadro siguiente:
|
2024 y
2025 |
Miles de
barriles diarios |
|
2024
Enero-diciembre (promedio) |
23 |
|
Enero
2025 |
0 |
|
Febrero |
7 |
|
Marzo |
102 |
|
Abril |
84 |
|
Mayo
|
115 |
|
Junio |
192 |
|
Julio |
156 |
|
Agosto |
133 |
|
Septiembre |
195 |
|
Octubre |
191 |
|
Noviembre |
207 |
|
Diciembre |
263 |
|
Enero-diciembre
(promedio) |
134 |
|
2026 Ene Feb Mzo Abril May Jun Jul Enero-julio
(promedio) |
206 205 187 147 144 141 229 180 |
Fuente: Pemex:
En
2024 sólo se produjeron 24 mil barriles, el promedio de enero a diciembre de
2025 fue de 134 mil barriles; en el periodo de enero a julio de 2026 aumentó la
refinación en particular por el nivel alcanzado en este último mes, ya que
había venido cayendo desde enero a un promedio de 180 mil barriles diarios. Sin
embargo, se estima que la capacidad total de 340 mil barriles del proyecto
original sólo se logrará con la conclusión de los ajustes en el diseño, las
pruebas que se requieren y las obras complementarias que se necesitan para
operarla normalmente.
La
presidenta reitera una y otra vez en sus famosas conferencias mañaneras, aunque
las cifras oficiales de Pemex cuando menos hasta julio de 2026, no la avalan
que se procesan más de 300 mil barriles diarios de petróleo crudo
(probablemente se alcanza un día, pero se viene abajo el siguiente, es decir no
se ha logrado estabilizar la operación de producción).
En su segundo
informe de gobierno el pasado 1o de septiembre, quizás para halagar a su mentor,
hizo dos señalamientos sobre la refinería Olmeca: que había asegurado el abasto de combustibles
para el país y segundo que había contribuido a mantener los precios bajos de
los combustibles. La primera había que matizarla, ya que el abasto del país no
es completo y es necesario seguir abasteciéndonos con importaciones de Pemex y
de los privados (alrededor de 150 mil barriles y la segunda habría que comentar
que los precios se mantienen bajos debido al estímulo fiscal que ha costado
varios miles millones de pesos al país (12, 805 millones de pesos entre julio
de 2025 y julio de 2026), aunque el precio de 23.69 pesos actual está muy por
encima de los 17.78 pesos por litro de la gasolina de Texas (principios de
julio).
Las
importaciones de petrolíferos por parte de Pemex se presentan en el cuadro
siguiente:
Importaciones de petrolíferos de Pemex (mbd)
|
|
2018 |
2019 |
2020 |
2021 |
2022 |
2023 |
2024 |
2025
enero diciembre |
Enero-julio
2026 |
|
Importaciones
totales |
987 |
847 |
594 |
557 |
743 |
736 |
670 |
578 |
541 |
|
Importaciones
de gasolinas automotrices |
578 |
527 |
388 |
341 |
422 |
419 |
391 |
337 |
321 |
|
Importaciones
de diésel |
238 |
178 |
114 |
102 |
175 |
173 |
137 |
81 |
79 |
|
Otros
(gas LP, turbosina y otros) etcétera) |
171 |
142 |
92 |
114 |
146 |
204 |
142 |
160 |
141 |
Fuente:
Informes anuales
Las
importaciones de gasolina tanto de Pemex como de los privados frente al consumo
nacional se muestran en el siguiente cuadro:
|
|
2018 |
2019 |
2020 |
2021 |
2022 |
2023 |
2024 |
2025
enero-diciembre |
2026 Enero-julio |
|
Importaciones
de gasolinas automotrices (mbd) Pemex Otros |
601 578 23 |
606 527 79 |
502 388 114 |
505 341 164 |
556 419 137 |
478 359 119 |
515 391 115 |
497 344 150 |
470 321 149 (hasta mayo) |
|
Demanda
de gasolinas (mbd) |
787 |
800 |
686 |
739 |
789 |
795 |
800 |
800 |
835* |
Fuente: Plan de negocios de Pemex y SENER
*Datos
del sector y de la SENER
Las
importaciones representaron alrededor del 56% del consumo nacional cuando menos
hasta julio de 2026. Las de diésel se han reducido, pero se sigue importando,
aunque la presidenta ya dice que somos autosuficientes, lo que una vez más
revela su desconocimiento de la situación real de la empresa (si a las
importaciones de Pemex se agregan la de los privados de acuerdo con las cifras
de SENER de enero a mayo de 2026 las
importaciones suman 145 mil barriles diarios).
Importaciones
de diésel reportadas por SENER hasta mayo de 2026 (miles de barriles diarios)
|
|
2023 |
2024 |
2025
|
Enero-mayo
2026 |
|
Importaciones
de diésel |
204 |
127 |
166 |
145 |
Fuente: Sener, Sistema de Información energética
Las
estadísticas estadounidenses de venta a México de diésel de enero a junio de
2026 son más elevadas con un promedio mensual de 31 mil barriles diarios; suman
un total de 187 mil barriles diarios del cierre de junio, todo indica que no se
ha logrado la proclamada autosuficiencia señalada desde el púlpito
presidencial.
En
este breve recuento, hay que destacar que en el proyecto mencionado ha habido
errores en la planeación, improvisación, pandemia del COVID 19, incapacidades técnicas,
carreras para terminar obras para halagar a los políticos, entregas con retrasos,
arranques anticipados y fallas en equipos por falta de las debidas pruebas, que
han derivado en la situación de producción inestable en que se encuentra la
refinería.
Finalmente,
hay que tener presente que si bien el caso de negocios incluyó aspectos
económicos y de rentabilidad los costos estimados se han elevado muy lejos de
los considerados en dicho documento (la última versión del caso de negocios es
de junio de 2020 después ya no hubo actualizaciones) por lo que la rentabilidad
estimada a partir de cierta TIR (tasa
interna de rendimiento) está muy lejos ya de lograrse como también la
recuperación de la inversión que se ha realizado, lo único que queda es sólo
considerarla como una obra de beneficio social.