lunes, 2 de noviembre de 2026

México: hacia un cambio demográfico

 

2 de noviembre de 2026 

 

Vamos hacia un cambio demográfico con múltiples repercusiones en el ámbito social y económico

 

Los resultados de la encuesta intercensal 2025 realizada por INEGI y dada a conocer el 22 de septiembre de 2026 señalan claramente que nos encontramos en una transición demográfica, lejana ya del “boom” poblacional previo al 2000 (incremento de 59 millones de personas entre 1960-2000).

 

Las cifras muestran una caída importante en la tasa de crecimiento de la población del 2.1% anual entre 1990 y 1995 a 0.7% anual entre 2020 y 2025 (por debajo de la tasa de reemplazo). La caída se presenta en un país de los llamados emergentes, pero ha sucedido en muchos otros países de mayor desarrollo como España, Italia o Francia, para citar algunos.

 

En términos del número de población, el país con su 130.4 millones de personas se coloca como el tercer país más poblado del continente americano: Estados Unidos 349 millones, Brasil 203.4 millones y el nuestro.

 

La densidad de estos tres países es contrastante Estados Unidos 39 habitantes por kilómetro cuadrado, 25 habitantes en el segundo y 66 habitantes por kilómetro cuadrado en el caso nuestro, por menor territorio.

 

La caída de la tasa de crecimiento población se refleja en el número de hijos que se tienen: 2.1 hijos en promedio en 2020 y 1.9 hijos en 2025, lo que deriva en una menor población a futuro. Esto sucede también en el caso de muchos países avanzados en particular entre los citados previamente. Los hijos son menos importantes, las mascotas están ocupando el lugar de los hijos en los grandes centros urbanos dando lugar a múltiples actividades asociadas a su cuidado.

 

La caída en el crecimiento poblacional viene acompañada de un envejecimiento de la población en los años 2020 la edad media era de 29 años y pasó a 32 años en 2025. Esta es mayor en el caso de la ciudad de México y mucho menor en estados como Chiapas.

 

La población de 0 a 14 años pasó de representar el 25.2% del total a 21.6% y la de 60 y más de 12% al 14.7% entre 2020 y 2025.

 

La población más vieja se está volviendo cada vez más un pasivo para el resto, ya que la dependencia por vejez alcanzó ya el 15% mientras que la infantil se está reduciendo (32%).

 

El envejecimiento se corrobora también con la cifra de pensionados y jubilados como porcentaje de la población que ya no es económicamente activa, cuya participación creció del 8.2% a 10.5% dentro del total.

 

 

Las diferencias educativas entre los hombres y las mujeres se están acortando, pero persiste entre los rangos de edad de 3 a 24 años en cuanto a la asistencia a la escuela (8.5 puntos por debajo en el caso del rango de 3 a 5 años, 3.3 puntos en el rango de 6 a 14 años y 1.8 puntos de 15 a 24 años)

 

El perfil de la ocupación se va a modificar vamos a tener ocupaciones con escasez de trabajadores sobre todo las que más demandan mayor esfuerzo laboral agricultura, construcción, operadores de transporte mientras que crecerán las que son más sedentarias ejecutadas desde oficinas o a distancia como ahora se hace con el llamado home office (funcionarios, administradores, auxiliares, etcétera)

 

Las cifras de emigración también muestran una evolución preocupante, ya que, de los emigrantes, 1,022,728 (población que se quedó a residir de manera permanente en el exterior principalmente en Estados Unidos), la mayoría corresponde a una población joven en edad laboral (de 20 a 34 años) que fue educada y capacitada en nuestro país, pero que emigró entre las principales causas por razones laborales (falta de empleos en el país según varias fuentes encuestadoras). Sin embargo, este contingente, como lo señalan algunos analistas, resta mano de obra al país para sustituir a la población que por causa de vejez se retira.

 

Finalmente, en cuanto a la distribución de la población sobre el territorio nacional se observa la expansión poblacional en varios municipios como Tijuana, León, Puebla, Juárez, Monterrey, Guadalajara, Zapopan y en algunos conurbados a la ciudad de México como Ecatepec, lo que va a demandar la dotación de servicios como luz, agua, drenaje, transporte, vivienda, educación, salud y seguridad.

 

Estos indicadores tienen repercusiones en varios ámbitos:

 

-En el mercado laboral, como ya sucede en varios países avanzados vamos a tener escasez de mano de obra, que los migrantes del Medio Oriente y de África han resuelto en el caso de los países europeos (tasas de participación laboral más bajas), lo que quizás suceda lo mismo en nuestro caso con la migración procedente de los vecinos caribeños y centroamericanos (Cuba, Guatemala, Honduras).

 

En salud se tendrá un aumento del gasto en salud ya sea vía el sistema de salud léase IMSS, ISSSTE, estatal u otro ligado a alguna institución o por las carencias de este como estamos viviendo estos días con las protestas de los médicos del IMSS, Pemex y las que probablemente vendrán con tu propio gasto en seguros de gastos mayores, médicos y medicamentos.

 

El gasto en pensiones va a aumentar, los trabajadores deberán contribuir más para pagar las pensiones de los viejos y las pensiones de estos se va a reducir con el tiempo, ya que habrá menos dinero para cubrirlas (el pasivo pensionario del gobierno, ya elevado para el caso del ISSSTE y el IMSS, seguro va a elevarse todavía más en los próximos años). Esto está pesando cada vez más sobre las finanzas públicas.

 

En la perspectiva de algunos autores, esto debe llevarnos a elevar nuestra productividad, es decir a hacer más con menos, lo cual hasta ahora no se ha logrado, las estadísticas de productividad son muy malas para nuestro país (caídas desde 2020 y pequeña recuperación en 2025) a pesar del aumento anual de los salarios mínimos y contractuales (esto por otra parte, según la lectura de algunos autores, significó que el boom demográfico de años anteriores no fuera aprovechado para elevar la productividad de la economía).

 

El crecimiento de la informalidad 66% de la población ocupada a agosto de 2026 (61 millones de trabajadores) proviene de este grupo laboral, lo que hace muy poco probable que la productividad vaya a aumentar cuando menos en el corto y mediano plazo, pues se trata de una población que no se interesas por una mayor capacitación laboral, ya que no tiene algún incentivo de por medio, hacen lo que pueden con lo que mínimo que saben.

 

El otro aspecto que destacan algunos derivados del actual envejecimiento es que la participación de la mujer en la actividad económica, como una reserva que puede proporcionar mano de obra más adelante ante el retiro de los viejos, aunque esta situación conlleva a que la mujer aumente su grado de preparación, ya que como se dijo anteriormente, persisten diferencias en la educación a varios niveles que limitan la participación de la mujer en el mercado de trabajo.

 

Ante ello cabe destacar también que la salida de emigrantes, cuyo principal destino son los Estados Unidos, se está frenando con las severas políticas antinmigrantes del gobierno de Trump, (aunque ello puede ser temporal) lo que hará más difícil que los mexicanos salgan del país como ya lo está revelando la caída de las remesas que se recibieron desde dicho país en 2025 y en lo que va del 2026, lo que favorecerá la permanencia de mayor población localmente.

 

Por último, las restricciones fiscales por el costo de la deuda, las pensiones y los programas sociales (adultos mayores, discapacitados y madres trabajadoras) ahora por mandato constitucional limitarán la capacidad de maniobra del gobierno para cubrir las necesidades derivadas de la redistribución de la población que se está observando en algunos municipios del país que se suman a las observadas ya en ciudad de México y en otros municipios de las áreas metropolitanas.

 

 

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