domingo, 21 de mayo de 2017

Murakami, De qué hablo cuando hablo de escribir.

Ciudad de México, mayo de 2017

Murakami: de qué hablo cuando hablo de escribir[1]


Haruki Murakami es un autor de indiscutible éxito editorial, ya sea por el número de novelas que tiene publicado como por el tamaño de sus ventas: sólo Tokio blues vendió más de dos millones de ejemplares en sus primeras ediciones en Japón.


El nuevo libro de Haruki Murakami, De qué hablo cuando hablo de escribir, puede ser visto como un manual para el escritor o como una autobiografía, ya que como el mismo afirma cuando se habla del oficio se termina hablando de sí mismo.

En el texto se hacen una serie de afirmaciones, entre las cuales destaco las siguientes

¿Qué te lleva a ser escritor?

El autor confiesa, aunque no todos los escritores estarían de acuerdo, que escribe por placer: no hay sufrimiento, no hay crisis y si un gran disfrute.

El mismo confiesa que su habilidad no es espontánea, sino que proviene quizás de una facultad que le fue otorgada de manera natural.

La vocación de un escritor

El trabajo de escritor no es fácil y no es un trabajo para personas muy inteligentes, que actúan bajo el principio de la rapidez, ya que pronto se aburren del oficio

El oficio requiere perseverancia, resistencia y hace a la persona solitaria.

En la profesión, afirma el autor, aunque es fácil subir al ring, es difícil permanecer en él, muchos escritores se auto eliminan después del primer libro.

La originalidad del escritor se fundamenta en principios tales como un estilo propio y la capacidad para superar dicho estilo en algún momento.

El estilo. según el autor, es una búsqueda interior más que una suma, es decir, no viene de afuera sino lo tiene que descubrir uno mismo.

¿Qué escribe un escritor?

Se debe de leer mucho para poder escribir y esto es paralelo a una gran capacidad de observar en detalle lo que sucede en torno a ti.

El proceso va acompañado de una selección de detalles específicos.

El autor confiesa que el proceso de amalgamar todo el material se realiza bajo un “halo mágico”.

¿Cómo desarrolla sus personajes?

El autor confiesa que trabaja primero el contexto, luego los personajes, quienes van surgiendo lentamente.

La creación de los personajes requiere conocer alguno de los rasgos de los mismos cuando menos los mínimos.

El autor considera que se deben crear personajes que parezcan reales y que además de atractivos y deben dar sorpresas (su comportamiento no debe ser previsible).

¿Para quién escribe?

Las novelas le interesan a la gente de distintas generaciones y aunque reconoce que es poco conocedor de las personas de carne y hueso, confiesa que le causa sorpresa que sus novelas sean leídas por gente que nunca esperaba que lo hiciera.

El credo personal del autor

El autor es creyente en que la capacidad de pensar está ligada a una buena condición física, la combinación de ambas, según el mismo, produce un efecto idóneo para el trabajo creativo del escritor,

El escritor confiesa sus reservas sobre los premios literarios, sin embargo, acepta que el premio que recibió por su primera novela le ayudó a destacar en el mundo literario.

Comentarios al texto:

El autor me llena de entusiasmo cuando manifiesta un profundo optimismo y considera en consecuencia que el motor de la creación literaria es una alegría espontánea y abundante.

Me extraña que nunca haga referencia a una orientación o entrenamiento previo o en paralelo a su desarrollo de escritor.

Me llama la atención que, al contrario de muchos escritores, su actividad de escribir se convierta en algo exclusivo, es decir, no hace otra cosa con excepción de traducir cuando está muy saturado.

Me resulta interesante, aunque un poco desconcertante la versión del autor de que los personajes los decide la historia misma, como si tuvieran vida propia, él se limita a seguir las indicaciones.

Me parece destacable que el autor considere que su éxito editorial se ha avenido con los cambios que se han registrado en el mundo en los últimos años.

La afirmación anterior parece entrar en contradicción con lo que dice también el autor de que nunca se ha planteado quién lee sus libros o si entienden el contenido de ellos.

El autor manifiesta de manera pública y categórica su aversión por los correctores de estilo, con los que afirma tiene que librar arduas batallas, quizás en la medida que el suyo se sale del estándar.

Finalmente, el texto revela rasgos personales muy destacables del autor: una gran honestidad de pensamiento (“La única cosa que hay que temer de verdad es morir rodeado de aduladores y de alabanzas”), una elevada ética (valores firmes ante la vida) y un compromiso total con su oficio de escritor.




[1] Haruki Murakami, De que hablo cuando hablo de escribir, Editorial Tusquets, Colección Andanzas, España, abril de 2017.

lunes, 15 de mayo de 2017

Reencuentros y Destinos: dos novelas publicadas por Jorge Castañares

Reencuentros
(Libro editado en abril 2015)

Reencuentros reúne bajo el mismo título tres novelas cortas. La elección del nombre obedece a que en las tres novelas hay elementos que se identifican con momentos particulares de mi vida.

En Relatos de Familia: una historia distante, incluye las historias familiares que me contaron de niño mis familiares, vivencias personales, lecturas  de la historia regional y de Tabasco en particular. Todo ello se centra alrededor de una familia de migrantes franceses que llegan al estado en busca de una nueva vida, que  viven los episodios de nuestra historia local, logran prosperidad y tienen una gradual salida de escena tabasqueña con el paso de los años en medio de los grandes cambios que se registran en el país con la llegada del nuevo siglo. Paisaje,  historia, biografías, arquitectura y gastronomía están presentes a lo largo de las páginas de esta primera novela.

En El misterio del Convento rescato vivencias personales, aficiones  por la historia, la arquitectura, la pintura, de la época de la colonia, el proceso de evangelización, sus contradicciones y elementos de  las novelas de misterio en particular El nombre de la rosa, de Umberto Eco, el gran escritor italiano, cuya relectura fue indispensable para ambientarme en la vida de los conventos, las lecturas y las discusiones entre los monjes. Todo ello lo visualizo en el contexto de lo que  era la vida conventual en el siglo XIV en México.

En el tercer relato, Una novela inconclusa, rescato vivencias de mi historia personal, mi estancia en Europa, una breve estadía en Nueva York y mi  gran apego al Centro Histórico de la Ciudad de México: sus calles, plazas, edificios históricos, barrios, etcétera. Este escenario, se mezcla con las dificultades del proceso de creación, en particular la escritura. Leí recientemente una declaración del recién galardonado por el premio Princesa de Asturias en el ramo de Literatura, Leonardo Padura, escritor cubano de tiempo completo que confiesa: escribir es difícil, de lo cual estoy completamente de acuerdo.

Destinos
(Libro editado en noviembre de 2016)

Destinos identifica tres relatos, donde los personajes principales avanzan por caminos que no parecen previstos en el instante en que comenzamos a capturar cada una de sus historias. El destino es el único que puede haber intervenido para explicar sus nuevos derroteros y el camino que toman repentinamente sus vidas.

Recuento de una biografía relata la vida de un personaje, desde sus modestos orígenes, quien se mete a la revolución maderista por impulsos del adolescente atraído por una nueva aventura, participa con valentía en la guerra llevado sólo por la corriente de los hechos y al término del conflicto, se retira a trabajar como modesto empresario, decepcionado y distanciado de sus viejos compañeros de armas convertidos ahora en los nuevos actores políticos del momento.

En Bahía de ambiciones, el relato se ocupa del repentino ascenso de empresarios, políticos y de la aparición de una nueva clase de delincuentes provocado por el creciente tráfico de las drogas, teniendo como escenario el puerto de Acapulco, donde las autoridades serán rebasadas, a pesar de sus buenas o malas intenciones, por las nuevas modalidades que asume el crimen organizado.

En el Círculo de Londres, la historia narra las ilusiones que impulsan a un grupo de estudiantes, incluyendo el propio protagonista, a profundizar sus estudios en el extranjero, los lleva a conocer la cultura del país anfitrión y los hace espectadores de los profundos cambios que se registran en el Reino Unido con el ascenso al poder de Margaret Thatcher; en paralelo al estallido de una prolongada y profunda crisis en su país, que les hará incierto su ingreso a una vida profesional exitosa.


lunes, 27 de marzo de 2017

¿Estado en crisis?: que podemos decir los mexicanos de nuestro gobierno.

Ciudad de México, marzo de 2017


¿Estado en crisis?: que podemos decir los mexicanos de nuestro  gobierno.[i]

Me interesé por la obra reciente del famoso y recientemente fallecido sociólogo polaco Zygmunt Bauman, acompañado en esta ocasión pro el periodista italiano Carlo Bordoni, en una serie de entrevistas que me permiten reflexionar sobre el actual momento histórico que vive el mundo y en particular mi país inmerso todavía en prácticas políticas y de gobierno ajenas a las democracias modernas.

La obra está dividida en tres grandes capítulos: la crisis del estado, la modernidad en crisis y la democracia en crisis.

En el primer capítulo se menciona la creciente separación entre poder y política que se observa a nivel mundial, donde el poder entendido como la capacidad de hacer las cosas está cada vez más en el ámbito global y la política, que cosan deben hacerse en una esfera u en otra, que cosas evitar o no hacer, se mantiene todavía a un nivel local.

El estado, en esta concepción ha perdido poder, por lo que cada vez es más frecuente que sus decisiones sean limitadas; son los poderes fácticos los que están tomando las decisiones importantes a nivel internacional.

La creciente pérdida de capacidad ha conducido a una mayor aversión, la llamada “antipolítica”, a participar en las decisiones políticas y a que el estado se limite a ejercer una cierta “gobernanza” en su ámbito territorial en lugar de un auténtico gobierno funcional.

La incapacidad del estado se refleja también en que los problemas que tienen una causa mundial como el de la migración, deba resolverse a nivel local, aunque los gobierno carecen muchas veces de los recursos adecuados para ello.

El modelo de estado que conocíamos ha desaparecido, ya no es aquel que se identificaba con una soberanía absoluta o con determinada territorialidad.

En consecuencia, de acuerdo al autor, los compromisos que tenía el estado del pasado con sus ciudadanos ya no son válidos sino inciertos, inseguros, se han vuelo “líquidos” en expresión del mismo autor.

Esta es la situación, que, sin duda, se ha dado partir de la crisis financiera del 2008-2009 y de la crisis deudora de algunos de los países parte de la Unión Europea.

En general, nuestro país con su gran dependencia externa, no ha sido ajeno a los efectos de la menciona crisis y tampoco lo es del fenómeno migratorio, donde hemos dejado de ser un país de migración a convertirnos en uno de tránsito, pero con presiones muy fuertes de nuestros vecinos para hacerle frente.

La crisis mencionada nos dejó caída en el crecimiento económico, pérdida de empleo, mayor desigualdad y una recuperación que ha sido lenta y todavía muy lejana de cubrir las expectativas de la población sobre un mejor nivel de vida.

El capítulo de la modernidad en crisis aborda el tema de que lo que llamamos modernidad ya no existe, fue algo que se dio en el pasado, estrechamente asociada a la idea de progreso, que luego vino lo que se denomina posmodernidad, que constituye una fase incierta y de pérdida de muchos valores, entre ellos los de orden ético y que estamos en una fase de transición que actualmente no podemos todavía definir, pero de la cual conocemos ya muchos rasgos.

La modernidad, de acuerdo a los autores, fue una fase de involucramiento social, en contraste, la posmodernidad lo fue de una gran individualidad, falta de solidaridad, de respeto y de comportamiento civilizado.

El triunfo de la individualidad se refleja en que todos miran por sí mismos, a costa de los demás y sin preocuparse demasiado por el bien de la sociedad.

El término “sociedad líquida” que utilizan los autores es una metáfora más de la fase de la posmodernidad: todo es móvil, temporal e incierto para los ciudadanos.

El referente histórico de la primera termina con la revolución cultural de Mao, mientras el de la segunda con la caída de las torres gemelas después del atentado del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York.

En términos de nuestra sociedad podemos claramente afirmar que compartimos muchos de los rasgos señalados para la posmodernidad por los autores y quizás los mismos nos van a acompañar en la fase de transición que se supone estamos viviendo: somos individualistas, egoístas y cada vez nuestro comportamiento es más ajeno a cualquier código ético, baste sólo observar a nuestra decadente y cínica clase política para darnos cuenta de ello.

El tercer capítulo se refiere a la llamada democracia en crisis donde los autores nos muestran que el concepto pasó de una idea del pueblo a otra asociada a la garantía de ciertos derechos básicos.

Asimismo, los autores señalan que la democracia no es una sola, sino que está condicionada a los entornos histórico, político y social en los cuales se desarrolla.

La democracia como garante de derechos parece ser, de acuerdo a los autores cada vez más cuestionada, porque la misma está rebasada y difícilmente puede contenerse dentro de las sociedades tan diversas de nuestros días.

En consecuencia, las expectativas de la sociedad sobre un mejor bienestar y seguridad están cada vez está por encima de las posibilidades que la misma puede garantizar.

Loa autores apuntan ahora a una nueva fase la llamada posdemocrcia, sobre la cual enumeran algunas características entre las que destacan la caída de la participación política, el regreso del neoliberalismo, la política como “espectáculo”, es decir más imagen que carisma, la decadencia del estado de bienestar, la prevalencia de los grupos de presión y la preservación de los aspectos formales de la democracia.

En palabras de los autores la posdemocracia garantiza las libertades formales, pero las degrada o despoja de su verdadero contenido democrático.

En este último capítulo parece que los autores retratan plenamente a nuestra democracia, aunque se quedan cortos porque la nuestra incluye además rasgos que no se enumeran dentro de sus características como la corrupción a todos los niveles gubernamentales y la falta de un verdadero estado de derecho que hace que muchas de nuestras libertades estén acotadas por los rufianes que proliferan por todas partes.

En algunos otros aspectos me parece que la obra de los autores tiene algunas debilidades que cabría señalar:

El énfasis en la importancia de lo “económico” para explicar las crisis me parece que sólo explica parte del sucedido durante el 2008-2009, ya que hay errores serios de regulación, peso de los cabilderos a nivel político y gobiernos que han cedido funciones ante la “sabiduría” de los mercados.

El repliegue del estado no ha sido sólo por la presencia de factores externos sino también por decisión propia, lo que lo ha sensiblemente autolimitado en sus alcances.

El paso hacia un gobierno global lo observo muy lejano sobre todo antes las presiones que registra ahora la Unión Europea y el nuevo aislacionismo estadounidense.

El afirmar que sólo nos queda la ideología del consumismo me parece exagerado; ya que las llamadas izquierdas y derechas tienen posiciones que están fundamentadas detrás de particulares ideologías.

En fin, la obra ofrece una visión muy original de los problemas que enfrentamos actualmente, que explican algunas de sus causas y sus efectos y nos lleva a una reflexión fuera de los convencionalismos simplistas de los dirigentes políticos.

















[i] Zygmunt Bauman /Carlo Bordoni Estado de Crisis, Paidós, enero de 2016, Barcelona, España

lunes, 2 de enero de 2017

Constitución para la Ciudad de México

Ciudad de México, enero 3 de 2017


Proyecto de Constitución de la Ciudad de México

Leo con frecuencia los artículos de los expertos sobre  el proyecto de Constitución de la Ciudad de México que se discute en la Asamblea Constituyente con el propósito de aprobarla el próximo febrero según el compromiso asumido.

No soy experto pero trabajé muchos años en el Distrito Federal en varias áreas: gobierno central, organismo descentralizado y delegación. Además conozco la trayectoria de muchos de  los constituyentes que cubren todo el espectro político presente en nuestra ciudad.

No me extraña para nada que el proyecto sea extenso en materia de derechos, muchos de los constituyentes han sido proponentes de ellos a lo largo de sus carreras políticas. Todos ellos tienen sus clientelas que buscan atender incorporando sus peticiones en el mencionado proyecto. Tampoco debemos pedirles que pongan muchas obligaciones como contrapartida, ya que ellas nunca han sido del gusto de los constituyentes ni de sus clientelas.

Adicionalmente, en paralelo a los derechos como ha sucedido ya en el pasado casi siempre se crean consejos tutelares de los mismos, los cuales por desgracia nunca cuentan con recursos para operar por lo que generalmente existen en papel. Esta discusión tengo entendido que ya se tuvo al inicio de la discusión del proyecto, pero se siguió adelante después que  la descalificaran algunos de los constituyentes.

En el diseño institucional del proyecto se crea un cabildo, alcaldes, concejales y probablemente nuevos organigramas que sin duda van ampliar considerablemente el número de plazas en el gobierno de la ciudad y en consecuencia aumentarán el gasto administrativo. Esto, sin embargo, interesa mucho a los partidos políticos ya que representan nuevos puestos para sus simpatizantes. No por azar están en la constituyente muchos notables políticos que dobletean en sus funciones de representantes parlamentarios y constituyentes.

A pesar de ello, no está por demás señalar que si no se tienen claras las atribuciones de unos y otros la potencialidad del conflicto será muy alta, lo que puede paralizar el funcionamiento de alguno de los niveles de gobierno. Esto no existe ahora ya que la relación jerárquica entre el jefe de gobierno y los delegados no pasa por tantas instancias ni se discute en foros públicos. Frente a desencuentros el intercambio se reduce al mínimo, las obras son contadas y no existen promociones.

En el proyecto se incluyen numerosos mecanismos de participación ciudadana, aunque la experiencia con los que existen actualmente deja mucho que desear, pero sin duda son del beneplácito de muchos de los constituyentes y gastos adicionales para el presupuesto de la ciudad. ¿Cuántas veces hemos participado en las consultas ciudadanas sobre proyectos urbanos, presupuestos, etcétera? La impresión que existe en la mayoría de los ciudadanos de que son instancias controladas por los mismos partidos políticos va ser difícil de cambiar en el corto plazo.

En cuanto a los procedimientos de elección relacionados con comités ciudadanos u otras instancias de representación vecinal que parece que son muy detallados, que espero no terminen por desanimar el interés ciudadano si no están elaborados de manera clara y concisa. Fui testigo hace poco de una discusión de dos presidentes de comités ciudadanos que diferían en cuanto el significado actual de algunas mandamientos aunque el error se originaba en que los mismos se ajustaban continuamente al tenor de cada elección bajo presión de los partidos políticos.

En cuanto al manejo de las finanzas, un asunto delicado, tengo entendido que se mantendrá centralizado, ya que esto le ha permitido hasta ahora a la ciudad ser la entidad que menos dependencia de recurso federales tiene en el país. Si se procede por descentralizar se va perder mucho porque los nuevos gobiernos delegacionales como lo hacen actualmente los municipios van a otorgar condonaciones a sus clientelas, van a recaudar menos y ante el previsible mayor gasto van a demandar más recursos al gobierno central. Y sí este no responde le mandarán a sus clientelas para que los ablanden y se abrirá un nueve frente de conflicto.

Ante las prisas por sacar el proyecto, tal parece que existen muchos pendientes en materia de la organización, operación y responsabilidades de las nuevas delegaciones, lo que puede llevar a la recurrente costumbre de que ello se haga en leyes secundarias, lo cual corre el peligro de que éstas digan, como sucede con frecuencia, otra cosa distinta a lo que dice el texto constitucional, todavía más probable sí cae en manos de la dividida Asamblea Legislativa, por lo que se debería avanzar en lo posible en acotar atribuciones. En la actualidad no son muchas con excepción de los servicios públicos de limpieza, recolección de basura, podas, parques y jardines, banquetas y alguna que otra más, pero si no existe mayor transferencia de recursos no creo que haya el compromiso de incrementarlas. Esto es independiente al reparto de recursos que se hace a las clientelas de las delegaciones: personas bien nutridas, bien vestidas y apapachadas por el delegado del momento.

No creo que falten,  al contrario deben sobrar mecanismos de transparencia, de vigilancia ciudadana y todo lo que  se engloba por lo que ahora se denomina rendición de cuentas, éstos ya existen en el gobierno local, tanto en así que son frecuentes los cursos virtuales o testimoniales con opción a preguntas donde participan los funcionarios de todos los niveles, aunque como hemos visto  ello no descarta que contratos de obras se otorguen a familiares como sucedió con un alto funcionario del gobierno central que fue cesado abruptamente haxe poco tiempo.  

A mi entender la discusión del proyecto de constitución, además del claro interés político del actual jefe de gobierno con pretensiones presidenciales, ha involucrado  a través de la participación de conocidos políticos, dirigentes de ONG, ciudadanos destacados,  grupos o clientelas organizados y voces que han hecho llegar sus comentarios por los modernos medios de comunicación a un amplio espectro de la ciudadanía. No sé si esto signifique poco o mucho entusiasmo por este texto, pero bueno las constituciones no la redactan las masas sino las élites o sus representantes.


Todas las entidades tienen sus constituciones, por lo que soy de la opinión de que la ciudad tiene el pleno derecho a tener la suya a pesar de lo que diga nuestra Carta Magna, pero ello no debe llevarnos al entusiasmo de algunos (políticos y simpatizantes) de que esto será la solución a los innumerables problemas de esta gran urbe. Espero que sea de utilidad para resolver algunos.

domingo, 20 de noviembre de 2016

EUA: resultados electorales y repercusiones en México

Ciudad de México, 21 de noviembre de 2016



EUA: resultados electorales y repercusiones en México

De frente a los sorpresivos resultados de las elecciones estadunidenses, donde las encuestas de manera casi unánime daban el triunfo a la candidata demócrata Hillary Clinton y perdedor al republicano Donald J. Trump, el 8 de noviembre nos fuimos a la cama con la inesperada noticia  del triunfo en el colegio electoral de éste último. El voto popular, en cambio, favoreció con más de un millón  y setecientos mil electores a la candidata perdedora.

En los días siguientes hemos vistos comentarios de expertos, no expertos y de numeroso grupo de divulgadores de noticias  sobre lo que nos espera a los mexicanos con la llegada a la presidencia de Trump el próximo 20 de enero, la fecha oficial de cambio de poderes en el vecino del norte. De este torrente informativo he podido recoger algunas consideraciones que me ayudan a tener más claro el panorama que se nos presenta.

El programa de acción de 100 días del gobierno de Trump que se ha filtrado a  la prensa  tiene implicaciones directas para nuestro país en el ámbito de la política migratoria y comercial que  retoma, sin duda, algunos de los planteamientos que el candidato triunfador realizó a lo largo de su controvertida campaña en la cual mostró un sin número de comportamientos cuestionables: deslenguado, retador, mentiroso, insultador, con señalamientos racistas, poco informado e impulsor de un nuevo aislasionismo estadunidense. Con excepción de esto último yo creo que tiene mucho en común incluyendo los millones de dólares de su fortuna personal con el político italiano Silvio Berlusconi.

Aunque para muchos, no habrá cambios sustantivos entre los planteamientos del candidato y del presidente electo,  los llamados contrapesos del sistema político estadounidense (Congreso, Suprema Corte) pueden frenar algunas de sus propuestas más controvertidas.

No está por demás señalar que el tono de sus declaraciones ha registrado un cambio significativo incluso en   sus famosos mensajes electrónicos vía Tweets los cuales  han sido más restringidos a medios que han tenido un seguimiento crítico de su campaña como el NYT (diario que se nota que lo hace irritar quizás por ser publicado en la ciudad donde ha vivido la mayor parte de su vida) aunque los ataques a políticos de su partido han desaparecido.

Además  a partir de su primera entrevista con el presidente Obama ya  hubo un cambio cuando menos de alcance en cuanto a su compromiso de abrogar totalmente el programa de cuidados médicos implantado por el primero (algunos puntos ahora los considera positivos para la población beneficiada aunque también como lo afirmó un legislador no pueden dejar sin protección a la gente) mientras que en el caso de investigar a su oponente demócrata por los famosos archivos electrónicos parece que dio marcha atrás en palabras de un asesor debido a que es una cuestión muy delicada.

En contraste, los nombramientos que ha realizado hasta ahora han buscado reconocer a los miembros de su equipo cercano, tanto en materia de asesores especiales (el de estrategias Steve Bannon y el de seguridad nacional Michael Flynn, uno representante de la extrema derecha y el otro dentro del grupo de los llamados halcones) y los titulares de la Procuraduría de Justicia Jeff Sessions (Attorney General) y la de Mike Pompeo a la CIA, ambos congresistas, pero no ha sido el caso en cuanto a su jefe de gabinete, un popular representante republicano. Sin duda, le está costando trabajo elegir al secretario de estado, que tiene una importante posición en el gobierno y para cuyo puesto han sonado muchos personajes del mismo partido republicano.   

En cuanto a los planteamientos de su programa que pueden tener repercusiones en nuestro país ha habido pronunciamientos del mismo presidente electo los últimos días: sobre el muro preciso que se trataría de una malla y  un miembro de su equipo cercano comentó que no sería en toda la frontera y que los fondos los obtendría sin necesidad de solicitarlos al congreso; sobre las deportaciones masivas de indocumentados con antecedentes penales el presidente electo maneja cifras que nadie sabe de donde provienen (la última fue de 3 millones de personas cuando instituciones especializadas apuntan  a alrededor de 800 mil con cerca de 300 mil con delitos graves aunque no todos son de origen mexicano) y finalmente, en el tema quizás más delicado para nuestro país, el TLC, un documento filtrado de su equipo de transición señala que lo va a renegociar y si ello no es posible  se saldría del mismo en agosto de 2017 (en este tema parece que existe coincidencia con los legisladores demócratas cuando menos así lo ha manifestado el líder del senado). En este último  solicitará previamente a la Comisión de Comercio Internacional, dependencia del gobierno estadunidense, un estudio de las ventajas y desventajas que tiene el actual tratado y las opciones  de negociación (China, Canadá y México, son en este orden los tres principales socios comerciales de Estados Unidos, es decir, que sin duda habría consecuencias serias para su economía si emprende acciones punitivas contra de ellos).

A muchos nos queda claro que los pronunciamientos de campaña, a pesar de que ganó porque su plataforma electoral nos guste o no le resultó atractiva a sus seguidores,  se va a enfrentar ahora a la negociación con el congreso, que aunque controla ambas cámaras, no tiene mayoría absoluta en ninguna y muchos republicanos difieren con los planteamientos del  presidente electo. En el caso del senado,  su líder Mitch McConnell ha manifestado públicamente que la agenda del mismo difiere de la del presidente electo (Obamacare, reforma fiscal y su propio programa migratorio) y en el del líder de la cámara de representantes Paul Ryan, quien siempre ha mantenido una actitud muy crítica con respecto a algunos de los pronunciamientos del  otrora candidato (esto no le ha impedido ser reelecto para el mismo cargo durante la nueva legislatura).  En fin, tenemos que tener muy claro que el congreso estadunidense a pesar de que  está controlado por el mismo partido del presidente electo no se comporta como lo suelen hacer en ocasiones nuestros legisladores locales, sino que puede enmendar, rechazar o bloquear las iniciativas de ley que mande al congreso. La agenda de los legisladores a veces no coincide con la del presidente, lo cual no los lleva a ser acusados de desleales como podría ser el caso de nuestros representantes parlamentarios.

En el caso de nuestro país, sin duda que existe en el gobierno y en el poder legislativo una enorme inquietud sobre lo que realmente llevará a cabo el presidente electo del vecino del norte. La secretaría de Relaciones Exteriores anunció varias medidas de apoyo a los mexicanos residentes en dicho país y el presidente declaró en el marco de la reunión de la APEC en Lima, Perú, el 19 de noviembre que nuestro país está dispuesto a modernizar el tratado incluyendo aspectos que no tomaron en cuanta originalmente pero no a renegociarlo. Esto no me queda muy claro, ya que para mí cualquier cambio en el texto va a implicar una negociación. Pero bueno, habría que esperar que esto se precise más adelante. El otro socio del TLC, Canadá, en voz de su primer ministro Pierre Trudeau fue más pragmático: "reaccionaremos a las propuestas que se nos hagan". La reciente nota del WSJ reproducida por Reforma el 22 de noviembre delinea ya temas como los tradicionales de la negociación comercial (aranceles y cuotas) y solución de controversias entre las probables áreas a las que se enfocarían los cambios buscados por la nueva administración estadunidense.

Por lo pronto, los especuladores de las áreas de divisas de las principales corredurías internacionales  se pusieron de acuerdo para ir contra el peso (negocio es negocio) llevando su valor de 18.60 hasta cerca de los 21 pesos por dólar, una sensible depreciación que dependiendo de su duración  nos va a afectar en cuanto a los propósitos de control inflacionario y presupuestal (el servicio de nuestra deuda  externa se está elevando).  El banco central ajustó el 17 de noviembre la tasa interbancaria a 5.25% (en diciembre del año pasado estaba en 3.25%) con la intención de frenar la ola especulativa aunque no se descartan nuevos ajustes, lo cual impactará negativamente el crecimiento de la economía en los próximos meses (crédito más caro para todo).


En fin,  desde muchos ámbitos se le piden al presidente Peña un sin número de cualidades para hacer frente a la nueva relación que vamos a tener con nuestro vecino del norte a partir de que Trump se convierta en presidente: valentía, mesura, claridad,  firmeza,  visión, patriotismo, transparencia etcétera. Sin embargo,  ésto sólo lo comprobaremos en los meses próximos conforme se avance en el programa de gobierno señalado por el presidente electo. Tal parece que existe la posibilidad de una entrevista bilateral entre el mandatario mexicano y el presidente electo para centrar la agenda en temas de interés común para antes de la toma de posesión en  enero, lo que todavía tiene que confirmarse. Los bufetes de abogados de Washington van a ser ahora muy solicitados para defender los derechos de los migrantes y renegociar el TLC. Por el momento, las expectativas no dejan de ser negativas para nuestro país, esta vez sí por causas ajenas  al control de sus autoridades.

domingo, 2 de octubre de 2016

Los pacientes demandan mejores servicios a la medicina pública

Ciudad de México, octubre de 2016


El sistema de salud pública en México genera crecientes quejas


Desde que me decidí a convertirme en usuario de los servicios médicos del ISSSTE me percato ahora por experiencia propia de las quejas que he escuchado por mucho tiempo sobre los servicios de la medicina pública.

Las tres grandes instituciones de la medicina pública la Secretaría de Salud, el ISSSTE y el IMSS absorbieron alrededor de 19% del presupuesto federal en 2016. El IMSS  recibió el 60%, el ISSSTE el 25% y la Secretaría de Salud el 15%.  Al comparar con el presupuesto de 2013, cuando el porcentaje fue de 17.8%, podemos percibir que el gasto en salud se mantiene como una de las prioridades del gobierno a la par que la educación (esta recibió sólo el 7.4% del presupuesto federal del 2016 sin incluir Conacyt)

El ISSSTE, que da atención a los trabajadores que sirven o v sirvieron al Estado, creado en 1959, tiene un total de 12 millones de derechohabientes, de los cuales sólo 4.9 millones son trabajadores activo o pensionados y el resto son familiares de los primeros.

Los servicios del ISSSTE son proporcionado por una nómina de cerca de 100 mil empleados, incluyendo los que trabajan en los órganos desconcentrados (Fovissste, Pensionissste, Superissste y Turissste); contando sólo a los que se ocupan de la salud se tiene a 96 mil trabajadores.

La relación derechohabiente a trabajadores resulta más favorable por el caso del IMSS 63 contra 129 del ISSSTE, es decir, éste último atiende a más usuarios con su planta laboral.

La edad promedio de la persona que trabaja en el ISSSTE se concentra entre los 44 y los 54 años y la misma tiene una antigüedad de 17 años en la institución, Se trata de una población madura, cuyo rendimiento físico y su interés intelectual va a tender a disminuir rápidamente.

Las cifras comparativas por cada 1000 derechohabientes que presenta el ISSSTE en su Informe Financiero y Actuarial 2016 no le son desfavorables tanto por lo que se refiere a médicos, quirófanos, camas censables y consultorios. La situación del IMSS  se complica todavía más en la medida que por decisión política se incorporaron durante estos últimos años a 7.3 millones de estudiantes bajo el llamado seguro facultativo.

El ISSSTE cuenta con instalaciones que cubren la atención de primer nivel (consultorios, clínicas y unidades), de segundo nivel (clínicas especializadas y hospitales generales) y de tercer nivel (hospitales regionales y el centro médico 20 de noviembre), aunque la antigüedad de la misma está creciendo. En el caso de la ciudad de México, la antigüedad promedio en el segundo nivel es de 31 años contra un promedio nacional de 26 y en el tercer nivel (la ciudad tiene 4 de las 15 unidades) es de 44 años contra un promedio de 31 años en el país.

Asimismo, los costos de funcionamiento que incluyen servicios personales, materiales y suministros están subiendo de manera notable mientras los ingresos lo hacen a un ritmo mucho menor de acuerdo a las cifras del informe mencionado. El déficit de operación se está cubriendo con crecientes transferencias del gobierno federal.

Finalmente, el costo de las pensiones se ha incrementado notablemente: entre el 2000 y 2016 el número de pensionados se elevó en 668 mil. En el mencionado informe se señala que la relación de trabajador activo a pensionado pasó durante el mismo periodo de 5.2 a 2.3. Esta situación se va a deteriorar todavía durante varios años: se estima en 1.2 millones el número de pensionados en 2020.

Todo lo anterior lo presento como antecedente de las fallas que observo como usuario de los servicios de esta institución y que he escuchado en innumerables ocasiones. Esta situación se ha señalado recientemente en una nota periodística publicada el 26 de septiembre en el periódico Reforma donde se menciona que el sistema de salud adolece de “lentitud, obesidad y fragmentación”, lo que dificulta el acceso de los usuarios e impacta en los costos de las empresas.

A partir de mi experiencia en el ISSSTE confirmo que los procesos administrativos resultan obsoletos (firmas y sellos por doquier de inefables personajes siempre malhumorados a todas luces redundantes), el registro de las consultas vía internet tiene luego que ser confirmado en ventanilla por otro empleado que garabatea unas letras sobre un trozo de papel, lentitud en los trámites para ser atendido por un especialista (los documentos deben llevar varias firmas y sellos y los tiempos de espera son desconocidos), la atención  es deficiente a nivel de las consultas familiares (médicos  que carecen de interés incluso para llenar las hojas de reporte de los pacientes), las recetas  se cubren con lo que se tiene en el inventario que no siempre resulta ser lo que se requiere aunque previo las consabidas  firmas y sellos y por  referencias familiares se tienen tiempos de espera no definidos en el caso de cirugías, ya que hay  largas listas de espera según manifiestan los administrativos de los hospitales (el director del ISSSTE señaló después de implantar el programa de cirugías de fin de semana que existe un rezago de 5 300 cirugías para el segundo semestre de 2016.

Mi impresión es que la institución requiere implantar lo que se llama una profunda revisión de procesos administrativos encaminada a eliminar muchos trámites burocráticos innecesarios (digitalización, contacto directo entre usuario y médico, consulta a distancia, etcétera)) reducir el trabajo redundante del personal administrativo, lo que se facilita por la edad que tiene la mayoría de los trabajadores a través de retiro voluntario o de una pensión anticipada (negociación que debe convenirse con el sindicato en el caso del personal de base), reducir con ello los costos de funcionamiento y  modernizar las instalaciones en  los lugares donde se concentra la demanda de servicios.

Ante esta situación, los funcionarios o sus voceros de prensa afirman que se han tomado varias iniciativas que se están instrumentando gradualmente para facilitar el acceso de los pacientes a los servicios médicos de las instituciones.

En el caso del IMSS  en su informe de 2016 se señalan entre otras iniciativas: la unifila para pacientes sin citas que reducen los tiempos de espera de la consulta familiar, la referencia a través dela cual el paciente es enviado en un breve tiempo de la consulta al especialista, la gestión de camas que facilita  su disponibilidad en los hospitales y la atención a urgencias para reducir los tiempos para el internamiento del paciente.

Asimismo, el ISSSTE en su página en internet señala que está implementando iniciativas graduales para tener una mayor disponibilidad de camas, enviar al paciente de medicina familiar directamente con el especialista (en fase de estudio), realizar cirugías los fines de semana para disminuir el rezago y un mejor servicio en el área de urgencias para hacer más grata la presencia de los familiares.


Todo ello está encaminado a facilitar el acceso del paciente a los servicios que reviste la mayor prioridad; sin embargo, estas iniciativas se tienen que profundizar y ampliar, ya que algunas son todavía programas pilotos, de reciente implantación y cubren sólo algunas unidades médicas. Esperemos que a pesar de la nueva austeridad presupuestal se continúe mejorando el sistema de salud pública, ya que no hay opciones para muchos pacientes de contar con seguros de gastos médicos mayores (cada vez más caros en lo individual) o servicios médicos pagados por las empresas (sólo los tienen las grandes corporaciones).

lunes, 19 de septiembre de 2016

Cifras de las finanzas públicas: presente complicado, futuro incierto.

Ciudad de México, Septiembre de 2016


Presente complicado, futuro incierto


El 7 de septiembre el secretario de Hacienda Luis Videgaray presentó su renuncia. No hubo explicación oficial, sin embargo, la misma fue interpretada como resultado de su participación en la organización de la rápida visita del candidato republicano Donald Trump. Las opiniones negativas sobre la decisión que el presidente asumió como suya fueron muy amplias. A raíz de su partida, se ha hablado de la gran influencia que el secretario tenía en muchas decisiones de carácter político y económico que tomaba el presidente y de su relación con sus colegas de gabinete que tenía la característica de ser más un superior que un igual en varios casos.

Además se comenta que el secretario fue un protagonista en la formulación del llamado Pacto por México (2 de diciembre de 2012) que fue el marco de consenso donde los principales partidos políticos aprobaron las reformas que el presidente había prometido durante su campaña; se conoce su intervención en la formulación de algunas de estas ya sea donde la secretaría tiene competencia directa: la financiera,  la fiscal y en parte de la energética pero también en otras donde la competencia  es de otras dependencias como en el programa para democratizar la productividad (2013) cuyo cumplimiento y seguimiento se le encargó desde la secretaría.

En la secretaría de Hacienda, la gestión de los pasados cuatro años ha dado resultados que pueden ser sujetos a debate en cuanto a lo que finalmente se obtuvo y que tampoco nos puede dar certeza económica sobre el futuro que tenemos adelante.

El Pacto por México se proponía que nuestra economía creciera gracias a las reformas en alrededor del 5% a partir de 2015 pero en lo que va de la actual administración el crecimiento ha sido de 2.1% (considerando que el año cierre con 2.4% que muchos estiman muy poco probable), el cual es inferior al del gobierno del panista Vicente Fox (2.2%) y un poco mayor al de Calderón 1.9%. Las estimaciones para 2017 señalan un crecimiento de 2.5%, el cual sería inferior al potencial (2.7%) y que, como estamos ya acostumbrado, sabemos que la cifra se irá ajustando a la baja a lo largo del año.

En el ámbito de las finanzas públicas, su área de competencia, el secretario logró con el apoyo del PRD pero no del PAN (algunos panistas votaron a favor) y las críticas de los empresarios, la aprobación de la reforma fiscal (2013) que buscaba aumentar la carga fiscal (una de las más bajas de América Latina), reducir la dependencia de los ingresos petroleros y recurrir cada vez menos al endeudamiento gubernamental para financiar el gasto.

A partir de estos propósitos, la reforma ha sin duda elevado la contribución de los ingresos tributarios a la economía, dado su fuerte impacto a partir de 2013: los ingresos tributarios pasaron del 8.4% del PIB a 13.5% en las estimaciones de cierre del 2016 (el patrón de contribuyentes se amplió en 7.9 millones). Otro logro destacable fue que los ingresos petroleros que representaban el 39.5% de los recursos presupuestales en 2012 pasaron al 9.8% en 2015. Sin embargo, la deuda pública (interna y externa) se ha disparado del 34.3% del PIB en 2012 a 48.5% según la estimación de cierre de 2016. En su definición más amplia que incluye las empresas y organismos del gobierno, el llamado saldo histórico de los requerimientos financieros, se pasó de: 37.7% en 2012 a 50.5% para el cierre del 2016.Por último, el déficit en su definición tradicional pasó del 2.4% del PIB a 2.9% para las estimaciones de cierre de 2016.

A descargo de la reciente gestión hacendaria, cabe destacar que no estaba prevista la drástica caída en los precios el petróleo: 98 dpb en 2013 frente a 36 dpb para el cierre de 2016, lo que significó que los ingresos petroleros pasaran de representar el 7.6% del PIB en 2012 a 4.2% del mismo indicador al cierre de 2016. Esto hubiera sido mayor sin las coberturas petroleras. Ello ha obligado a realizar ajustes presupuestales en 2015 por 124 mmp y en 2016 por 164 mmp  a fin de evitar un deterioro mayor de las finanzas públicas.

Estas medidas fueron, sin embargo, insuficientes, ya que el gasto no se contuvo en la cuantía de lo que se requería. Los ajustes tanto en el gasto corriente como las transferencias a estados son altamente polémicas por los intereses políticos involucrados (gobernadores, secretarios de estados, directores de empresas, etcétera), además de que partidas como la de pensiones y el costo financiero están creciendo rápidamente. El gasto neto presupuestario pasará de 20.5% del PIB en 2013 a 20.9% en 2016, lo que dice de las dificultades, que con todos los recortes y economías, se tienen para reducir el gasto.

El gasto corriente (servicios personales, subsidios y otros de operación) se expandió en 2014 (5.6%), 2015 (4.9%) y la reducción estimada para 2016 está lejos de que se materialice (de enero a julio se había reducido sólo en -1.7% frente al estimado de -3.6%); las participaciones registran un crecimiento real promedio de 4.3% entre 2013-2016 (están vinculadas a la recaudación federal de impuestos) y se elevarán todavía más el próximo año.

Además, como señala el documento de Criterios Generales de Política Económica para 2017 las presiones sobre el presupuesto se han incrementado notablemente en otros rubros en otros rubros como son las pensiones donde el crecimiento real pasó de 8% en 2014 y se estima sea de 11.5% en 2016 y el costo financiero de la deuda (por aumento del monto del endeudamiento, tasas de interés más altas y depreciación del tipo de cambio), con un crecimiento promedio de 8% entre 2013 y 2016 .

El monto de la deuda y su creciente costo financiero (el estimado alcanzaría un crecimiento del 18.9% en 2017) han llevado a dos importantes agencias calificadores estadunidenses a ajustar la perspectiva de la deuda pública del país de estable a negativa, lo que pude elevar todavía más el costo de la misma.

En cuanto a la reforma financiera (2013) encaminada a impulsar el crecimiento del sector, proveer mayor financiamiento a la economía, estimular la competencia y otorgar seguridad jurídica a la banca, se tienen, cuando menos, con cifras globales datos positivos. El financiamiento al sector público y privado, en términos del PIB, se ha incrementado entre 2013 y 2016. Esta tendencia se corrobora también observando el financiamiento por tipo de cartera: consumo, vivienda y comercial. Sin embargo, el monto de crédito asignada al sector privado (32.3% en 2016) todavía está muy por debajo del que vemos en algunos países de América Latina (mayor del 50% del PIB). El índice de morosidad ha mejorado ligeramente mientras que se ha deteriorado el de capitalización en el lapso mencionado.

El programa para democratizar la productividad, que le interesaba en particular al secretario y pedía estar atento a su cumplimiento, ha tenido avances según algunos de sus indicadores que se reportan hasta 2015 en la página de internet de la secretaría como la tasa de informalidad laboral, días para abrir empresas y se encuentra muy distantes de la meta en otros como el índice global de productividad (horas trabajadas), la inversión en ciencia y tecnología con relación al PIB, índice de productividad laboral de la región sur-sureste y el índice de productividad total de los factores.

El 8 de septiembre el nuevo secretario de Hacienda, pocas horas después de su nombramiento. presentó el llamado paquete económico a la Cámara de Disputados incluyendo los Criterios Generales de Política Económica para 2017, cuyas cifras han sido cuestionadas por varios especialistas: un crecimiento de 2.5% que se ve difícil de cumplir por los recortes en el gasto anunciados (239.7 mmp para 2017), una mayor participación de los ingresos tributarios en el PIB (13.4%) cuando se repite que no habrá nuevos impuestos y la economía está muy difícil que crezca a la tasa señalada, reducción del -4.8%  en el crecimiento del gasto corriente, que se considera poco probable frente a las inercias y resistencias para hacer ajustes en la nómina gubernamental, un notable crecimiento (14%) en las pensiones, un menor crecimiento de las participaciones (5.3%) y un saldo histórico de requerimientos financieros que permanecerá en un monto elevado (50.2%) lo que también presionará el costo financiero del gobierno. Además, con estas medidas el gobierno estima reducir el déficit tradicional y generar un superávit primario (sin incluir deuda) del 0.4% del PIB el próximo año, lo cual también no se considera que sea realizable.


En general, se estiman que las cifras que sustentan los resultados anteriores son muy optimistas ya que en materia del crecimiento  de Estados Unidos, el cambio de administración a partir de enero del 2017 hace incierto el crecimiento esperado de 2.2%,  la apuesta a una menor movilidad de los mercados financieros va depender de la política del Sistema de la Reserva Federal, no se contempla cercana la reducción en la inestabilidad cambiaria (el cierre del dólar se estimó en 18 pesos por dólar en 2016 y en 18.20 para 2017 cuando ya anda en los 20 pesos por dólar en septiembre de este año), el mercado petrolero puede darnos todavía muchas sorpresas (el precio del petróleo se estimó en 42 dpb promedio anual y se redujo todavía más la plataforma de exportación, lo que significará una reducción de ingresos de -15.7%). Todo ello hace poco probable que no se descarten nuevos recortes en el gasto en el transcurso del año. En fin, el panorama económico es ya complejo para lo que resta del año y se presenta muy incierto para el próximo.