lunes, 10 de julio de 2017

Elevada informalidad en México

Julio 2017

Informalidad

La economía informal representó el 23.6 % del PIB en 2015; el promedio del 2003 a este último año fue de 25.6% del PIB según el INEGI. El porcentaje más alto se registró en 2009 con 26.8%, lo que fue producto de la crisis económica de dicho año.

El 11.3%, según la misma fuente, corresponde a negocios no registrados de los hogares dedicados a la producción de bienes y servicios y el 12.3% a otras modalidades de informalidad, es decir, trabajadores que no cuentan con el amparo de ningún marco legal e institucional.

El crecimiento de la economía informal durante el periodo de 2003 a 2015 fue de 1.7%, es decir, menor al 2.6% registrado para la economía formal.

La economía informal incluye el comercio ambulante, la oferta de servicios técnicos y algunos profesionales, la producción de servicios de baja calidad e incluso actividades delictivas como la prostitución, la piratería y la venta de drogas. En las grandes ciudades no hay esquina donde se pueda identificar una persona dedicada a una actividad informal principalmente a la venta de alimentos.

La tasa de informalidad ascendió a 56.7% de la población ocupada según el dato publicado por INEGI para 2016, es decir, a un total de 54.8 millones de trabajadores. Este porcentaje es ligeramente inferior al registrado en 2015: 57.9%  

La informalidad en México es mayor a la que se registró en promedio para América Latina y el Caribe 47.7% según cita de un alto funcionario de la OIT en 2014.

Los ingresos de los trabajadores informales están en los rangos muy bajos, su productividad es reducida y la precariedad es alta, entendida como fuerte rotación y nulas prestaciones de seguridad social.

Los clientes de esta economía padecen de malos servicios, productos de baja calidad y alto grado de insatisfacción. Sin embargo, los precios pueden estar por debajo de sus contrapartes en el sector formal.

La evasión fiscal ha sido estimada en el caso de algunas actividades informales como el comercio ambulante donde un estudio realizado en 2007 por el ITESM CCM reportó que representa el 0.676% de la recaudación y el 0.062% del PIB.

Los incentivos fiscales para integrar a los trabajadores de la economía informal han sido insuficientes como es el caso del Régimen de Pequeños Contribuyentes ahora Régimen de Incorporación Fiscal del SAT.

Los trabajadores de este sector son muchas veces sujetos a manipulaciones de orden político (clientelas de los partidos políticos), extorsión a través del pago de cuotas para el desempeño de sus actividades (“derechos de piso”) y son parte activa de las redes de corrupción que operan a nivel de las administraciones públicas.

La informalidad en términos de su proporción económica y laboral será difícil que desparezca en el mediano y largo plazo; el mismo bajo crecimiento que registra la economía (alrededor del 2% entre 2013-2016) alienta su expansión a nuevos giros de actividades.

Finalmente, aunque la informalidad se identificaba con los países en desarrollo, la presencia de ella es cada vez más frecuente en los mismos países desarrollados debido a los altos costos laborales, el desempleo y la migración.



lunes, 3 de julio de 2017

Deterioro ambiental en México

Julio de 2017

Deterioro ambiental en México


El deterioro ambiental del país es inmenso y creciente; los esfuerzos para detenerlo han fracasado.

Existen muchos aspectos que denotan el deterioro ambiental que registra el país tanto en sus áreas rurales como urbanas.

En las primeras destaca la erosión de los suelos, por la pérdida de vegetación y las prácticas agrícolas depredadoras, ya que según estimaciones el 17% de la tierra se considera seriamente erosionada, el 31% en un estado acelerado de erosión y el 38% tiene signos de erosión incipiente.

La pérdida de alrededor del 90% de las selvas tropicales por la tala inmoderada y por su transformación en zonas de ganadería extensiva como pasa en Veracruz, Tabasco, Chiapas y Campeche. La selva lacandona en Chiapas, caracterizada por su gran biodiversidad, se ha reducido de sus 1.8 millones de hectáreas originales a 500 mil por la desforestación causada por las empresas madereras y los pobladores que promueven el cambio del uso del suelo a actividades agropecuarias. Esta situación amenaza la existencia de muchas especies por la pérdida de hábitat como la guacamaya roja, pericos o mamíferos que son objeto de caza y tráfico ilegal por los crecientes asentamientos humanos que han surgido en el área.

En el caso de los bosques de zonas templadas tenemos la sobreexplotación de las diversas especies de coníferas en el Estado de México, Michoacán, Jalisco, Durango, Coahuila y Chihuahua, que está gradualmente acabando con ellas ante la ausencia de programas de reforestación adecuados.

En un estudio realizado hace algunos años se estimó que alrededor de 155 000 mil hectáreas se desforestaron anualmente en el país entre 2005-2010, debido al cambio del uso del suelo para la producción, los incendios forestales, la construcción de viviendas y los desarrollos turísticos.

La creciente destrucción de los manglares por el desarrollo de complejos turísticos expone a las zonas costeras a la violencia de los huracanes ante la falta de barreras naturales de protección como sucede en la llamada Riviera Maya, Costa del Golfo, Jalisco y Nayarit. La reciente polémica por el complejo turístico en el manglar de Tajamar, en Quintana Roo es una muestra más de lo que se está destruyendo en las zonas costeras del país.

La mayoría de los ríos están contaminados por las descargas de residuos urbanos, químicos y materiales diversos en particular en el caso de las corrientes que atraviesan zonas con concentración de población como son el río Lerma, el  Atoyac, el Grijalva, el Coatzacoalcos, el Papagayo, el Santa Catarina, el Pánuco, y muchos más.

La contaminación se observa también en los cuerpos de aguas: ríos, lagunas y otros por efectos de las descargas de basura, productos químicos y actividad petrolera como sucede en el sureste del país alrededor de los complejos petroquímicos, de gas y refinación de petróleo en particular en la cercanía del delta del río Coatzacoalcos. Las actividades mineras a cielo abierto, realizadas con pocos controles, han sido también causa de contaminaciones graves de corrientes fluviales en el noroeste del país como la sucedida en el río Sonora en Cananea hace algunos años.

El deterioro ambiental se refleja en la pérdida de la fauna local en la medida en que los ecosistemas son alterados de tal manera que muchas especies están ahora en peligro de extinción. El caso más visible es el que registra hoy en día la vaquita marina en el Golfo de Cortés por las prácticas pesqueras depredadoras que han reducido a su número a unos pocos ejemplares.

El deterioro ambiental asola a las grandes ciudades en particular la ciudad de México donde se tiene escasez de agua por la sobreexplotación de los acuíferos subterráneos, lo que la obliga a traerla desde lugares remotos y a tenerla que bombear hasta las alturas de la ciudad de México. Esto en una zona que fue conocida en el pasado por ser una cuenca abundante en agua. El desalojo de las aguas negras y pluviales implica además un enorme esfuerzo para sacarla de la ciudad a través de grandes obras de ingeniería como son el Emisor Oriente, lo que demanda fuertes inversiones.

En las grandes ciudades tenemos también los problemas serios de contaminación del aire por las emisiones de los automóviles, las fábricas y demás actividades urbanas, que se presentan con recurrente emergencia en ciudades como México y en menor medida en Guadalajara y Monterrey. Los programas de restricción vehicular no han sido exitosos para evitar niveles de contaminación que son peligrosos para la salud de los habitantes de las ciudades.

Las áreas protegidas ya sea parques nacionales, reservas de la biósfera, áreas naturales protegidas (ANP) etcétera han servido poco para frenar el problema del deterioro a pesar de que su extensión se ha incrementado en los últimos años. La destrucción ambiental observada en las laderas del volcán de Toluca antaño declarado parque ahora bajo una nueva denominación, es un ejemplo de lo que se ha registrado en buena parte del país.

El principal problema es que no valoramos el medio ambiente, sólo cuando sufrimos los efectos de un incendio, de una inundación o de la contaminación (porque no podemos circular) es que nos acordamos que hemos alterado de manera radical el entorno en que vivimos. Sin embargo, el percatarnos de ello no nos lleva a asumir un comportamiento que revierta la situación actual, sino que nos vamos por el expediente fácil de acusar a los otros de los problemas y evitar cambiar nuestro modo de vida. La educación ambiental tiene que reforzarse a todos los niveles para inducir un mayor nivel de conservación de nuestros recursos naturales incluyendo el involucramiento directo de los propios interesados. La supuesta renovación de algunos de ellos no puede ser justificación para su explotación desmedida, ya que está conduciendo a la pérdida total de los mismos y a repercusiones negativas en muchos otros ámbitos.






lunes, 12 de junio de 2017

Las epidemias de obesidad y diabetes de México

Junio 2017

Las epidemias de obesidad y diabetes de México

Se está hablando, cada vez con mayor preocupación, de estas nuevas epidemias con efectos devastadores sobre la población, aunque no parece que muchos lo tomen en cuenta por desgracia enajenados en sus pensamientos por las rutinas de la vida cotidiana.

Las autoridades de salud pública las manejan de manera combinada, ya que señalan la estrecha asociación que existe entre una y otra enfermedad, lo cual ha sido demostrado a través de varios estudios.

Lo grave es que detrás de las mismas tenemos hábitos que se han formado de manera arraigada entre la población, sin importante la edad y el nivel social de los habitantes de este país, lo que hace muy difícil su erradicación en el corto y mediano plazo.

La alimentación de la mayoría de la población es excesiva, desinformada, caótica e insalubre: los cientos de puestos de alimentos de la informalidad y la proliferación de las cadenas de alimentos rápidos en la economía formal son parte hoy del paisaje urbano que nos rodea.

Además, los intentos para combatir ambas epidemias se chocan con una fuerte inversión publicitaria de las empresas que induce, a través de los diversos medios, a la población a consumir los productos alimenticios industrializados y las bebidas azucaradas embotelladas de sabores cautivantes.

En un reciente encuentro sobre el tema, el director del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y de Nutrición comentó que entre el 50 y el 85 por ciento de la población ingiere una cantidad excesiva de azúcar y entre el 56 y 92 por ciento lo hace de grasas. Estos altos porcentajes nos dan una idea de la gravedad del problema.

A pesar de que se han hecho las normas más estrictas en materia de etiquetado de los alimentos todavía la inmensa mayoría de la población no asocia el contenido de los alimentos con los problemas de salud presentes o futuros. Esto lo percibe cualquiera cuando observa a su alrededor a los compradores en los supermercados tomar los productos de los anaqueles sin preocuparse a mirar el contenido de las etiquetas.

El país es uno de los grandes consumidores de refrescos embotellados azucarados, después quizás de Estados Unidos, a pesar de las abismales diferencias en el ingreso: basta ver a los obreros de la construcción que se desplazan a determinada hora del día con sus botellas de gaseosas en la mano para consumirlas en las aceras de las calles y avenidas de la gran urbe acompañados con algún otro escaso alimento (frijol, atún, chiles y tortillas, por lo general).

La caída en el nivel de ingreso (salarios bajos y temporales) deja también a la población de menores recursos sujeta a hábitos de consumo alimenticio que son muy poco sanos. Las enormes colas que se forman ante los puestos callejeros en torno a bancos, escuelas, hospitales, dependencias públicas. terminales de autotransporte y centros de transferencias son una muestra cotidiana de una ingesta alimenticia mala y desordenada.

Las epidemias se complican porque las industria alimenticia y refresquera con una directa responsabilidad en la magnitud del problema, ha buscado hasta ahora soslayarlo y atribuirlo, no a sus productos, sino a los excesos en que incurren los consumidores. En algunos casos, los menos han reducido el contenido de los azúcares y grasas de los productos que venden introduciendo el concepto de ligth (ligero) en sus presentaciones.

El impuesto a las bebidas azucaradas, parece que ayudó a reducir en alguna medida el consumo de los refrescos a pesar de que es frecuentemente atacado por los representantes de la industria con ánimo de desacreditarlo y eliminarlo. 

A pesar de que el debate está abierto sobre los malos hábitos de consumo de la población, en las escuelas elementales que es el espacio ideal para formar nuevos hábitos persiste el acceso de los niños a los alimentos con alto contenido en grasas saturadas y azúcares, ya sea en el interior de los planteles donde se los venden como en los puestos de los alrededores.

Las cifras estadísticas son alarmantes, el 33% de los niños menores de 11 años tiene sobrepeso y obesidad y el 56.3% de los adolescentes entre los 12 y los 19 años según la encuesta nacional de salud y nutrición (Ensanut de 2016).

En algunas instituciones como el IMSS, según señaló recientemente su director general, se ha procurado el retiro de los alimentos con azúcar refinada, grasas saturadas y sodio de las guarderías como medida preventiva. Este tipo de medidas debería generalizarse a dichas instancias de carácter público.

En muchos países, según los expertos, se toman medidas desde edades muy tempranas para evitar la creación de hábitos nocivos entre la población como la restricción de azúcares en la alimentación de los menores de 6 meses en Francia que puede estar detrás de un consumo mayor de agua embotellada durante las edades posteriores.

El avance de las políticas y de las medidas están siendo superadas por el crecimiento del problema. Este, aunque predominantemente urbano se está extendiendo a las zonas periféricas menos pobladas, por lo que en pueblos de Morelos, a pocos kilómetros de la ciudad de México, ya se pueden identificar epidemias de diabetes entre la población.

Los costos para atender la obesidad y la diabetes se han incrementado sensiblemente en la mayoría de las instituciones de salud pública y las proyecciones de estos van al alza, lo que va a requerir aumentar los presupuestos de las instituciones de salud pública del país durante los próximos años.


La magnitud que alcanza ahora el problema demanda, según la mayoría de los responsables de las instituciones de salud pública, construir una respuesta global que ataque causas y efectos incluyendo tratamientos adecuados (dietas, ejercicio y medicación) de manera inmediata.

La Secretaría de Salud declaró ya desde 2016 una emergencia sanitaria en el caso del sobrepeso y obesidad que muestra la población del país.

domingo, 21 de mayo de 2017

Murakami, De qué hablo cuando hablo de escribir.

Ciudad de México, mayo de 2017

Murakami: de qué hablo cuando hablo de escribir[1]


Haruki Murakami es un autor de indiscutible éxito editorial, ya sea por el número de novelas que tiene publicado como por el tamaño de sus ventas: sólo Tokio blues vendió más de dos millones de ejemplares en sus primeras ediciones en Japón y por haber sido traducidas a infinidad de lenguas.


El nuevo libro de Haruki Murakami, De qué hablo cuando hablo de escribir, puede ser visto como un manual para el escritor o como una autobiografía, ya que como el mismo afirma cuando se habla del oficio se termina hablando de sí mismo.

En el texto se hacen una serie de afirmaciones, entre las cuales destaco las siguientes

¿Qué te lleva a ser escritor?

El autor confiesa, aunque no todos los escritores estarían de acuerdo, que escribe por placer: no hay sufrimiento, no hay crisis y si un gran disfrute.

El mismo confiesa que su habilidad no es espontánea, sino que proviene quizás de una facultad que le fue otorgada de manera natural.

La vocación de un escritor

El trabajo de escritor no es fácil y no es un trabajo para personas muy inteligentes, que actúan bajo el principio de la rapidez, ya que pronto se aburren del oficio

El oficio requiere perseverancia, resistencia y hace a la persona solitaria.

En la profesión, afirma el autor, aunque es fácil subir al ring, es difícil permanecer en él, muchos escritores se auto eliminan después del primer libro.

La originalidad del escritor se fundamenta en principios tales como un estilo propio y la capacidad para superar dicho estilo en algún momento.

El estilo. según el autor, es una búsqueda interior más que una suma, es decir, no viene de afuera sino lo tiene que descubrir uno mismo.

¿Qué escribe un escritor?

Se debe de leer mucho para poder escribir y esto es paralelo a una gran capacidad de observar en detalle lo que sucede en torno a ti.

El proceso va acompañado de una selección de detalles específicos.

El autor confiesa que el proceso de amalgamar todo el material se realiza bajo un “halo mágico”.

¿Cómo desarrolla sus personajes?

El autor confiesa que trabaja primero el contexto, luego los personajes, quienes van surgiendo lentamente.

La creación de los personajes requiere conocer alguno de los rasgos de los mismos cuando menos los mínimos.

El autor considera que se deben crear personajes que parezcan reales y que además de atractivos y deben dar sorpresas (su comportamiento no debe ser previsible).

¿Para quién escribe?

Las novelas le interesan a la gente de distintas generaciones y aunque reconoce que es poco conocedor de las personas de carne y hueso, confiesa que le causa sorpresa que sus novelas sean leídas por gente que nunca esperaba que lo hiciera.

El credo personal del autor

El autor es creyente en que la capacidad de pensar está ligada a una buena condición física, la combinación de ambas, según el mismo, produce un efecto idóneo para el trabajo creativo del escritor,

El escritor confiesa sus reservas sobre los premios literarios, sin embargo, acepta que el premio que recibió por su primera novela le ayudó a destacar en el mundo literario.

Comentarios al texto:

El autor me llena de entusiasmo cuando manifiesta un profundo optimismo y considera en consecuencia que el motor de la creación literaria es una alegría espontánea y abundante.

Me extraña que no haga referencia a una orientación o entrenamiento previo o en paralelo a su desarrollo de escritor.

Me llama la atención que, al contrario de muchos escritores, su actividad de escribir se convierta en algo exclusivo, es decir, no hace otra cosa con excepción de traducir cuando está muy saturado.

Me resulta interesante, aunque un poco desconcertante la versión del autor de que los personajes los decide la historia misma, como si tuvieran vida propia, él se limita a seguir las indicaciones.

Me parece destacable que el autor considere que su éxito editorial se ha avenido con los cambios que se han registrado en el mundo en los últimos años.

La afirmación anterior parece entrar en contradicción con lo que dice también el autor de que nunca se ha planteado quién lee sus libros o si entienden el contenido de ellos.

El autor manifiesta de manera pública y categórica su aversión por los correctores de estilo, con los que afirma tiene que librar arduas batallas, quizás en la medida que el suyo se sale del estándar.

Finalmente, el texto revela rasgos personales muy destacables del autor: una gran honestidad de pensamiento (“La única cosa que hay que temer de verdad es morir rodeado de aduladores y de alabanzas”), una elevada ética (valores firmes ante la vida que le permiten verla con optimismo) y un compromiso total con su oficio de escritor.




[1] Haruki Murakami, De que hablo cuando hablo de escribir, Editorial Tusquets, Colección Andanzas, España, abril de 2017.

lunes, 15 de mayo de 2017

Reencuentros y Destinos: dos novelas publicadas por Jorge Castañares

Reencuentros
(Libro editado en abril 2015)

Reencuentros reúne bajo el mismo título tres novelas cortas. La elección del nombre obedece a que en las tres novelas hay elementos que se identifican con momentos particulares de mi vida.

En Relatos de Familia: una historia distante, incluye las historias familiares que me contaron de niño mis familiares, vivencias personales, lecturas  de la historia regional y de Tabasco en particular. Todo ello se centra alrededor de una familia de migrantes franceses que llegan al estado en busca de una nueva vida, que  viven los episodios de nuestra historia local, logran prosperidad y tienen una gradual salida de escena tabasqueña con el paso de los años en medio de los grandes cambios que se registran en el país con la llegada del nuevo siglo. Paisaje,  historia, biografías, arquitectura y gastronomía están presentes a lo largo de las páginas de esta primera novela.

En El misterio del Convento rescato vivencias personales, aficiones  por la historia, la arquitectura, la pintura, de la época de la colonia, el proceso de evangelización, sus contradicciones y elementos de  las novelas de misterio en particular El nombre de la rosa, de Umberto Eco, el gran escritor italiano, cuya relectura fue indispensable para ambientarme en la vida de los conventos, las lecturas y las discusiones entre los monjes. Todo ello lo visualizo en el contexto de lo que  era la vida conventual en el siglo XIV en México.

En el tercer relato, Una novela inconclusa, rescato vivencias de mi historia personal, mi estancia en Europa, una breve estadía en Nueva York y mi  gran apego al Centro Histórico de la Ciudad de México: sus calles, plazas, edificios históricos, barrios, etcétera. Este escenario, se mezcla con las dificultades del proceso de creación, en particular la escritura. Leí recientemente una declaración del recién galardonado por el premio Princesa de Asturias en el ramo de Literatura, Leonardo Padura, escritor cubano de tiempo completo que confiesa: escribir es difícil, de lo cual estoy completamente de acuerdo.

Destinos
(Libro editado en noviembre de 2016)

Destinos identifica tres relatos, donde los personajes principales avanzan por caminos que no parecen previstos en el instante en que comenzamos a capturar cada una de sus historias. El destino es el único que puede haber intervenido para explicar sus nuevos derroteros y el camino que toman repentinamente sus vidas.

Recuento de una biografía relata la vida de un personaje, desde sus modestos orígenes, quien se mete a la revolución maderista por impulsos del adolescente atraído por una nueva aventura, participa con valentía en la guerra llevado sólo por la corriente de los hechos y al término del conflicto, se retira a trabajar como modesto empresario, decepcionado y distanciado de sus viejos compañeros de armas convertidos ahora en los nuevos actores políticos del momento.

En Bahía de ambiciones, el relato se ocupa del repentino ascenso de empresarios, políticos y de la aparición de una nueva clase de delincuentes provocado por el creciente tráfico de las drogas, teniendo como escenario el puerto de Acapulco, donde las autoridades serán rebasadas, a pesar de sus buenas o malas intenciones, por las nuevas modalidades que asume el crimen organizado.

En el Círculo de Londres, la historia narra las ilusiones que impulsan a un grupo de estudiantes, incluyendo el propio protagonista, a profundizar sus estudios en el extranjero, los lleva a conocer la cultura del país anfitrión y los hace espectadores de los profundos cambios que se registran en el Reino Unido con el ascenso al poder de Margaret Thatcher; en paralelo al estallido de una prolongada y profunda crisis en su país, que les hará incierto su ingreso a una vida profesional exitosa.


lunes, 27 de marzo de 2017

¿Estado en crisis?: que podemos decir los mexicanos de nuestro gobierno.

Ciudad de México, marzo de 2017


¿Estado en crisis?: que podemos decir los mexicanos de nuestro  gobierno.[i]

Me interesé por la obra reciente del famoso y recientemente fallecido sociólogo polaco Zygmunt Bauman, acompañado en esta ocasión pro el periodista italiano Carlo Bordoni, en una serie de entrevistas que me permiten reflexionar sobre el actual momento histórico que vive el mundo y en particular mi país inmerso todavía en prácticas políticas y de gobierno ajenas a las democracias modernas.

La obra está dividida en tres grandes capítulos: la crisis del estado, la modernidad en crisis y la democracia en crisis.

En el primer capítulo se menciona la creciente separación entre poder y política que se observa a nivel mundial, donde el poder entendido como la capacidad de hacer las cosas está cada vez más en el ámbito global y la política, que cosan deben hacerse en una esfera u en otra, que cosas evitar o no hacer, se mantiene todavía a un nivel local.

El estado, en esta concepción ha perdido poder, por lo que cada vez es más frecuente que sus decisiones sean limitadas; son los poderes fácticos los que están tomando las decisiones importantes a nivel internacional.

La creciente pérdida de capacidad ha conducido a una mayor aversión, la llamada “antipolítica”, a participar en las decisiones políticas y a que el estado se limite a ejercer una cierta “gobernanza” en su ámbito territorial en lugar de un auténtico gobierno funcional.

La incapacidad del estado se refleja también en que los problemas que tienen una causa mundial como el de la migración, deba resolverse a nivel local, aunque los gobierno carecen muchas veces de los recursos adecuados para ello.

El modelo de estado que conocíamos ha desaparecido, ya no es aquel que se identificaba con una soberanía absoluta o con determinada territorialidad.

En consecuencia, de acuerdo al autor, los compromisos que tenía el estado del pasado con sus ciudadanos ya no son válidos sino inciertos, inseguros, se han vuelo “líquidos” en expresión del mismo autor.

Esta es la situación, que, sin duda, se ha dado partir de la crisis financiera del 2008-2009 y de la crisis deudora de algunos de los países parte de la Unión Europea.

En general, nuestro país con su gran dependencia externa, no ha sido ajeno a los efectos de la menciona crisis y tampoco lo es del fenómeno migratorio, donde hemos dejado de ser un país de migración a convertirnos en uno de tránsito, pero con presiones muy fuertes de nuestros vecinos para hacerle frente.

La crisis mencionada nos dejó caída en el crecimiento económico, pérdida de empleo, mayor desigualdad y una recuperación que ha sido lenta y todavía muy lejana de cubrir las expectativas de la población sobre un mejor nivel de vida.

El capítulo de la modernidad en crisis aborda el tema de que lo que llamamos modernidad ya no existe, fue algo que se dio en el pasado, estrechamente asociada a la idea de progreso, que luego vino lo que se denomina posmodernidad, que constituye una fase incierta y de pérdida de muchos valores, entre ellos los de orden ético y que estamos en una fase de transición que actualmente no podemos todavía definir, pero de la cual conocemos ya muchos rasgos.

La modernidad, de acuerdo a los autores, fue una fase de involucramiento social, en contraste, la posmodernidad lo fue de una gran individualidad, falta de solidaridad, de respeto y de comportamiento civilizado.

El triunfo de la individualidad se refleja en que todos miran por sí mismos, a costa de los demás y sin preocuparse demasiado por el bien de la sociedad.

El término “sociedad líquida” que utilizan los autores es una metáfora más de la fase de la posmodernidad: todo es móvil, temporal e incierto para los ciudadanos.

El referente histórico de la primera termina con la revolución cultural de Mao, mientras el de la segunda con la caída de las torres gemelas después del atentado del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York.

En términos de nuestra sociedad podemos claramente afirmar que compartimos muchos de los rasgos señalados para la posmodernidad por los autores y quizás los mismos nos van a acompañar en la fase de transición que se supone estamos viviendo: somos individualistas, egoístas y cada vez nuestro comportamiento es más ajeno a cualquier código ético, baste sólo observar a nuestra decadente y cínica clase política para darnos cuenta de ello.

El tercer capítulo se refiere a la llamada democracia en crisis donde los autores nos muestran que el concepto pasó de una idea del pueblo a otra asociada a la garantía de ciertos derechos básicos.

Asimismo, los autores señalan que la democracia no es una sola, sino que está condicionada a los entornos histórico, político y social en los cuales se desarrolla.

La democracia como garante de derechos parece ser, de acuerdo a los autores cada vez más cuestionada, porque la misma está rebasada y difícilmente puede contenerse dentro de las sociedades tan diversas de nuestros días.

En consecuencia, las expectativas de la sociedad sobre un mejor bienestar y seguridad están cada vez está por encima de las posibilidades que la misma puede garantizar.

Loa autores apuntan ahora a una nueva fase la llamada posdemocrcia, sobre la cual enumeran algunas características entre las que destacan la caída de la participación política, el regreso del neoliberalismo, la política como “espectáculo”, es decir más imagen que carisma, la decadencia del estado de bienestar, la prevalencia de los grupos de presión y la preservación de los aspectos formales de la democracia.

En palabras de los autores la posdemocracia garantiza las libertades formales, pero las degrada o despoja de su verdadero contenido democrático.

En este último capítulo parece que los autores retratan plenamente a nuestra democracia, aunque se quedan cortos porque la nuestra incluye además rasgos que no se enumeran dentro de sus características como la corrupción a todos los niveles gubernamentales y la falta de un verdadero estado de derecho que hace que muchas de nuestras libertades estén acotadas por los rufianes que proliferan por todas partes.

En algunos otros aspectos me parece que la obra de los autores tiene algunas debilidades que cabría señalar:

El énfasis en la importancia de lo “económico” para explicar las crisis me parece que sólo explica parte del sucedido durante el 2008-2009, ya que hay errores serios de regulación, peso de los cabilderos a nivel político y gobiernos que han cedido funciones ante la “sabiduría” de los mercados.

El repliegue del estado no ha sido sólo por la presencia de factores externos sino también por decisión propia, lo que lo ha sensiblemente autolimitado en sus alcances.

El paso hacia un gobierno global lo observo muy lejano sobre todo antes las presiones que registra ahora la Unión Europea y el nuevo aislacionismo estadounidense.

El afirmar que sólo nos queda la ideología del consumismo me parece exagerado; ya que las llamadas izquierdas y derechas tienen posiciones que están fundamentadas detrás de particulares ideologías.

En fin, la obra ofrece una visión muy original de los problemas que enfrentamos actualmente, que explican algunas de sus causas y sus efectos y nos lleva a una reflexión fuera de los convencionalismos simplistas de los dirigentes políticos.

















[i] Zygmunt Bauman /Carlo Bordoni Estado de Crisis, Paidós, enero de 2016, Barcelona, España

lunes, 2 de enero de 2017

Constitución para la Ciudad de México

Ciudad de México, enero 3 de 2017


Proyecto de Constitución de la Ciudad de México

Leo con frecuencia los artículos de los expertos sobre  el proyecto de Constitución de la Ciudad de México que se discute en la Asamblea Constituyente con el propósito de aprobarla el próximo febrero según el compromiso asumido.

No soy experto pero trabajé muchos años en el Distrito Federal en varias áreas: gobierno central, organismo descentralizado y delegación. Además conozco la trayectoria de muchos de  los constituyentes que cubren todo el espectro político presente en nuestra ciudad.

No me extraña para nada que el proyecto sea extenso en materia de derechos, muchos de los constituyentes han sido proponentes de ellos a lo largo de sus carreras políticas. Todos ellos tienen sus clientelas que buscan atender incorporando sus peticiones en el mencionado proyecto. Tampoco debemos pedirles que pongan muchas obligaciones como contrapartida, ya que ellas nunca han sido del gusto de los constituyentes ni de sus clientelas.

Adicionalmente, en paralelo a los derechos como ha sucedido ya en el pasado casi siempre se crean consejos tutelares de los mismos, los cuales por desgracia nunca cuentan con recursos para operar por lo que generalmente existen en papel. Esta discusión tengo entendido que ya se tuvo al inicio de la discusión del proyecto, pero se siguió adelante después que  la descalificaran algunos de los constituyentes.

En el diseño institucional del proyecto se crea un cabildo, alcaldes, concejales y probablemente nuevos organigramas que sin duda van ampliar considerablemente el número de plazas en el gobierno de la ciudad y en consecuencia aumentarán el gasto administrativo. Esto, sin embargo, interesa mucho a los partidos políticos ya que representan nuevos puestos para sus simpatizantes. No por azar están en la constituyente muchos notables políticos que dobletean en sus funciones de representantes parlamentarios y constituyentes.

A pesar de ello, no está por demás señalar que si no se tienen claras las atribuciones de unos y otros la potencialidad del conflicto será muy alta, lo que puede paralizar el funcionamiento de alguno de los niveles de gobierno. Esto no existe ahora ya que la relación jerárquica entre el jefe de gobierno y los delegados no pasa por tantas instancias ni se discute en foros públicos. Frente a desencuentros el intercambio se reduce al mínimo, las obras son contadas y no existen promociones.

En el proyecto se incluyen numerosos mecanismos de participación ciudadana, aunque la experiencia con los que existen actualmente deja mucho que desear, pero sin duda son del beneplácito de muchos de los constituyentes y gastos adicionales para el presupuesto de la ciudad. ¿Cuántas veces hemos participado en las consultas ciudadanas sobre proyectos urbanos, presupuestos, etcétera? La impresión que existe en la mayoría de los ciudadanos de que son instancias controladas por los mismos partidos políticos va ser difícil de cambiar en el corto plazo.

En cuanto a los procedimientos de elección relacionados con comités ciudadanos u otras instancias de representación vecinal que parece que son muy detallados, que espero no terminen por desanimar el interés ciudadano si no están elaborados de manera clara y concisa. Fui testigo hace poco de una discusión de dos presidentes de comités ciudadanos que diferían en cuanto el significado actual de algunas mandamientos aunque el error se originaba en que los mismos se ajustaban continuamente al tenor de cada elección bajo presión de los partidos políticos.

En cuanto al manejo de las finanzas, un asunto delicado, tengo entendido que se mantendrá centralizado, ya que esto le ha permitido hasta ahora a la ciudad ser la entidad que menos dependencia de recurso federales tiene en el país. Si se procede por descentralizar se va perder mucho porque los nuevos gobiernos delegacionales como lo hacen actualmente los municipios van a otorgar condonaciones a sus clientelas, van a recaudar menos y ante el previsible mayor gasto van a demandar más recursos al gobierno central. Y sí este no responde le mandarán a sus clientelas para que los ablanden y se abrirá un nueve frente de conflicto.

Ante las prisas por sacar el proyecto, tal parece que existen muchos pendientes en materia de la organización, operación y responsabilidades de las nuevas delegaciones, lo que puede llevar a la recurrente costumbre de que ello se haga en leyes secundarias, lo cual corre el peligro de que éstas digan, como sucede con frecuencia, otra cosa distinta a lo que dice el texto constitucional, todavía más probable sí cae en manos de la dividida Asamblea Legislativa, por lo que se debería avanzar en lo posible en acotar atribuciones. En la actualidad no son muchas con excepción de los servicios públicos de limpieza, recolección de basura, podas, parques y jardines, banquetas y alguna que otra más, pero si no existe mayor transferencia de recursos no creo que haya el compromiso de incrementarlas. Esto es independiente al reparto de recursos que se hace a las clientelas de las delegaciones: personas bien nutridas, bien vestidas y apapachadas por el delegado del momento.

No creo que falten,  al contrario deben sobrar mecanismos de transparencia, de vigilancia ciudadana y todo lo que  se engloba por lo que ahora se denomina rendición de cuentas, éstos ya existen en el gobierno local, tanto en así que son frecuentes los cursos virtuales o testimoniales con opción a preguntas donde participan los funcionarios de todos los niveles, aunque como hemos visto  ello no descarta que contratos de obras se otorguen a familiares como sucedió con un alto funcionario del gobierno central que fue cesado abruptamente haxe poco tiempo.  

A mi entender la discusión del proyecto de constitución, además del claro interés político del actual jefe de gobierno con pretensiones presidenciales, ha involucrado  a través de la participación de conocidos políticos, dirigentes de ONG, ciudadanos destacados,  grupos o clientelas organizados y voces que han hecho llegar sus comentarios por los modernos medios de comunicación a un amplio espectro de la ciudadanía. No sé si esto signifique poco o mucho entusiasmo por este texto, pero bueno las constituciones no la redactan las masas sino las élites o sus representantes.


Todas las entidades tienen sus constituciones, por lo que soy de la opinión de que la ciudad tiene el pleno derecho a tener la suya a pesar de lo que diga nuestra Carta Magna, pero ello no debe llevarnos al entusiasmo de algunos (políticos y simpatizantes) de que esto será la solución a los innumerables problemas de esta gran urbe. Espero que sea de utilidad para resolver algunos.